
La Navidad será del color que tengas tú el corazón
Hay villancicos que hablan de pastores y de un niño en un pesebre, y hay otros que se saltan la escena bíblica para ir directos a preguntarte cómo te has portado este año. Este es de los segundos: se canta en corro, con dos palmadas marcando el compás, y cada estrofa es casi un examen de conciencia disfrazado de canción.






