Hay villancicos que cuentan el nacimiento con pastores y Reyes Magos de por medio, y hay otros que se quedan en un solo instante, el de las campanas de un pueblo sonando en la madrugada de Nochebuena. «Anunciando al Rey del Cielo» pertenece a este segundo grupo, uno de esos villancicos populares que no necesita más escenario que una torre de iglesia y una Virgen velando el sueño del Niño.
Letra completa de Anunciando al Rey del Cielo
En la capilla hay repiques de campanas navideñas y en el pesebre una Virgen desvelada sufre y sueña. Contempla al niño dormido, mira su frente serena y una sonrisa ilumina su carita de azucena. Din, dan, don las campanitas sonando están. Din, dan, don las campanitas sonando están. Cada mañana en la torre de la iglesia campesina las campanas se despiertan, a pesar de la neblina. Llegando la nochebuena, lanzan alegres al viento una plegaria amorosa anunciando al Rey del Cielo. Din, dan, don las campanitas sonando están.
De qué habla este villancico
La cançón se mueve entre dos escenas que se repiten mucho en el cancionero navideño popular, el interior de la capilla, con la Virgen despierta mientras el Niño duerme, y el exterior, con la torre de la iglesia y sus campanas anunciando la fiesta al pueblo entero. La primera parte es íntima, casi susurrada, la Virgen desvelada, sufriendo y soñando a la vez, contemplando esa carita serena. La segunda parte cambia de registro, se abre a lo colectivo, las campanas que despiertan cada mañana «a pesar de la neblina» y que en la nochebuena lanzan al viento su plegaria para anunciar el nacimiento.
Esa combinación de lo pequeño y lo grande, una madre mirando a su hijo dormido y todo un pueblo enterándose por el sonido de una campana, es típica de los villancicos tradicionales españoles, que casi siempre parten de una escena doméstica para acabar convirtiéndola en un anuncio universal.
El estribillo que se queda en la cabeza
El «din, dan, don» del estribillo es puro sonido de campana, sin más pretensión que imitar el repique real. Es un recurso muy común en el villancico popular, donde la onomatopeya hace de puente entre estrofas y, de paso, permite que los más pequeños canten aunque no se sepan la letra entera. Basta con esperar al «din, dan, don» para unirse al coro.
Cómo cantarlo en casa o en el colegio
Para grupos con niños pequeños funciona bien repartir los papeles, un adulto o un grupo canta las estrofas y todos se unen en el estribillo, marcando el «din, dan, don» con las palmas o con una campanita de verdad si hay alguna a mano. La melodía tradicional es sencilla y de ritmo pausado, muy parecida en tempo a otros villancicos de campanas, así que si ya conoces alguno de ese estilo, esta letra encaja sin esfuerzo.
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Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el villancico Anunciando al Rey del Cielo?
Pertenece a la tradición del villancico popular español, ese tipo de canción andónima transmitida de generación en generación en pueblos y parroquias, centrada en la escena del pesebre y el anuncio del nacimiento.
¿Qué significa el estribillo «din, dan, don»?
Es una onomatopeya que imita el sonido de las campanas de la iglesia, un recurso habitual en los villancicos que hablan del anuncio de la Navidad al pueblo.
¿Es un villancico adecuado para niños pequeños?
Sí, el estribillo es corto y repetitivo, lo que facilita que los más pequeños se unan al coro aunque todavía no se sepan las estrofas completas.
¿Cuándo se suele cantar este tipo de villancico?
Sobre todo en Nochebuena y en las semanas previas, en misas, colegios y reuniones familiares, como el resto de villancicos centrados en el anuncio del nacimiento.









