La Navidad es una época muy especial, unos días para estar en familia, aunque este año será algo diferente por culpa del Covid-19. A pesar de esto, son muchos los que tendrán la oportunidad de sentarse alrededor de una cena con sus seres queridos. En estas ocasiones, crear una mesa navideña perfecta es fundamental. Para ello, hoy nos hemos hecho eco de unos consejos que ha dado el arquitecto de interiores Raúl Martins para crear la mesa perfecta. Si tú también quieres crear una mesa navideña perfecta, sigue leyendo y conoce estos consejos que os dejamos a continuación.

crear una mesa navideña perfecta

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Mezclar distintas vajillas, no tener miedo

No ser convencionales, no poner una sola vajilla. Es mucho más bonito mezclarlas porque al final son mezclas que a priori no pegan, pero todo lo que no pega, si funciona, tiene mucho más contenido.

Usar el color como nexo de unión para que todo funcione

El color es algo muy importante en el interiorismo. Es un nexo de unión en el que cosas inconexas pueden funcionar cuando usamos un elemento potente que unifica a nivel de colorido.

Usar elementos vegetales

Es importante en el montaje de una mesa. Tradicionalmente, siempre se han usado no solo flores, sino frutas y vegetales. Todos esos organismos vivos aportan un elemento de desorden porque no son hechos con un molde en una precisión exacta. Hay un punto de asimetría de naturaleza desbordada que es importante para que la mesa tenga un punto natural.

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Hacer mezclas inesperadas

No tendría sentido hacer una mesa súper formal en la que todo es correcto y esperado, hay que buscar esos elementos que a priori son un poco extraños. Mezclar colores, jarrones de distintos formatos y coloridos, cuberterías que no tienen nada que ver, servilletas que tienen otro color…

Hacer uso de la escala y cierta exageración, es una mesa de fiesta

La escala es fundamental en el trabajo de un diseñador. Al final, estamos usando por ejemplo el plato de pan, que es un elemento casi de trasgresión, gracias a su formato grande, y tiene además una peana que lo eleva, contrasta además con el plato para la mantequilla que es pequeñito. Todos esos juegos de escala, ese formato exagerado del montaje central, que es alto y ancho, teniendo en cuenta que es una mesa de fiesta y nos podemos permitir estas conjugaciones y más.