Huelga de elfos
Esto era Santa Claus que se estaba preparando para hacer su viaje anual repartiendo regalos. Los elfos estaban de huelga, asi que tuvo que hacer horas extra con la lista de regalos.
Fue a ver los renos y descubrió que tenia que darles de comer, limpiarles los establos de mierda atrasada, y que ademas cuatro de ellos estaban enfermos, asi que iba a tener que llamar al veterinario y el trineo iba a volar demasiado despacio.

Fue a ponerse sus pantalones rojos y descubrió que no los habia lavado desde el año pasado. Buscó otro par y al ponerselos descubrió que habia engordado 10 kilos.
Se peinó la barba y encuentro una cana. Con un cabreo tremendo, se fue a la cocina a echar un trago y todas las botellas estaban vacias.

Y en ese momento entró un angel y le pregunto: “Santa, que quieres que haga con el arbol de Navidad?”.

…Y esa es la razon por la que se suele adornar los arboles de Navidad con un angelito en la punta.
Lotería de Navidad
Esto es un catalán que, desde 15 días antes del sorteo de la Lotería de Navidad, está en la iglesia diciéndole a Dios:
– Mira señor. Tu me tienes que ayudar. Tienes que hacer que gane el gordo de la Lotería completo.
Y ese año, no le toca nada.
Al año siguiente, lo mismo. Y al siguiente… y al siguiente… y al siguiente.
Así que a Dios se le hinchan los cataplines, y se le aparece al catalán con una luz muy grande y un trueno muy gordo:
– Hijo mío. Yo te quiero ayudar. Pero compra el décimo por lo menos.

Matando al pavo.
Una señora tenía un pavo que estaba muy gordito y quería matarlo para navidad, pero la señora era muy nerviosa, así que contrata a un tipo para que mate al pavo. El tipo le dice:
– Yo lo mato, pero antes deme una botella de vino para marear al pavo.
La señora le da la botella y el tipo se encierra en corral con el pavo, y en vez de darle el vino al pavo se lo toma él. Al rato sale un poco ebrio y le pide otra botella de vino a la señora y le dice:
– Mire señora, para que vea que no la engaño, y le da media botella al pavo y él se toma la otra mitad y se vuelve a encerrar con el pavo en el corral, peor como ya se estaba demorando mucho, la señora se preocupa y entra al corral y ve al tipo con el pavo y le pregunta:
– Oiga, ¿va a matar al pavo?
El borracho le responde:
– ¡A mi amigo no lo toca nadie, carajo!