Navidades en el mundo: Alaska

Como sabemos sobre todo por el mundo audiovisual, la Navidad es una fiesta de mucha importancia en Estados Unidos (muchas de las tradiciones que hoy en día se han extendido a lo largo del mundo han surgido, en mayor o menor medida, de dicho país). Alaska no iba a ser menos, siendo, además, el escenario que todos identificamos con la temporada: abetos nevados, lagos helados… y, por supuesto, renos.

Aunque la Navidad se extiende hasta el 6 de enero, el 25 de diciembre es el día más relevante de toda la temporada para los habitantes de Alaska. Como dicta la costumbre, los miembros de la familia se reúnen en una cena, normalmente a base de pavo asado, en la que tampoco pueden faltar las galletas navideñas, los postres y los dulces típicos de la estación. Los villancicos más recurrentes son los que llevan por nombre Gristuusaaq suu´uq, que significa, en la lengua original de la región, “Cristo ha nacido”; y Mnogaya leta, “Dios te permite muchas lágrimas”.

 Cuando termina la cena, los niños suelen salir a recorrer las casas del vecindario cantando y llamando a la puerta para recibir regalos y dulces, llevando una estrella de papel prendida en su ropa.

Una antigua costumbre esquimal, que todavía se mantiene a pesar de la influencia occidental y cristiana, es la del Sink Tuck. No es otra cosa que un festival con bailes y canciones para celebrar la llegada del invierno y el advenimiento de un nuevo año. En muchos pueblos es costumbre realizarlo al aire libre o en las plazas.