En una pequeña y encantadora localidad a orillas del Guadiana, situada entre Castro Marim y Alcoutim, se encuentra uno de los rincones donde la Navidad se vive con mayor autenticidad en el Algarve, además de contar con una pista de hielo única en la zona montañosa. Se trata de Odeleite, un pueblo lleno de tradición y sabor, cuyo nombre proviene del afluente del Guadiana que atraviesa estos parajes casi escondidos, formando un paisaje que recuerda a un belén.
En este hermoso enclave, que mantiene intacta la esencia más pura de Portugal, la vida diaria se transforma durante unos días para convertirse en la Aldeia Presépio (Aldea Pesebre), una recreación histórica que permite viajar al pasado y vivir la Navidad de forma tradicional. Carpinteros, herreros, lavanderas, mulas y bueyes llenan de vida cada rincón del pueblo, creando el ambiente perfecto para un variado programa de actividades que incluye un mercado gastronómico y artesanal, paseos en burro para los niños, atracciones y la acogedora Casa de Pai Natal (Papá Noel).
Un viaje al corazón más rústico y encantador del Algarve
Por las calles de Odeleite resulta sencillo en estos días (del 6 al 8 de diciembre) imaginarse a las lavanderas a la orilla del río que atraviesa el pueblo, a los pastores recogiendo a su rebaño para después ordeñar a las cabras o a los carpinteros dando los últimos retoques a algún arreglo. Y es que los oficios de siempre cobran vida en Odeleite por Navidad, pero muchos siguen vivos en este pueblo del Algarve durante todo el año en un entorno en el que no faltan molinos de viento, de agua y restos del paso de los romanos por estas tierras.
En este pueblecito a un paso de Huelva y muy cerquita de Castro Marim (aquí se puede visitar su famoso de Belén de Sal) se sigue por ejemplo trabajando el esparto como antiguamente y se elabora un queso de cabra que presume de ser uno de los mejores bocados de la gastronomía local. La mejor compañía para los famosos dulces algarvíos elaborados a base de almendra o higos.
De los hornos sale desde bien temprano el olor a pan de leña y locales y viajeros se arremolinan, como cada año, para admirar el detalle de la conocida como Aldeia Presépio y disfrutar de las actividades de su programa que a partir de las 15 horas (durante los tres días) llena de vida e ilusión cada rincón de Odeleite (entrada gratuita).
Paseos en burro, villancicos y dulces navideños. La Navidad de siempre en un lugar único
El Desfile Motorizado de Santa es el encargado de inaugurar la agenda de planes navideños el día 6 a las 15 horas, atrapando la atención de los asistentes con el rugir de las motos del Grupo Amigos Motards Os Piratas, que harán de comitiva a Papa Noel que llegará a la aldea en un desfile que promete ser espectacular.
El sábado 7 la magia de los villancicos lo invadirá todo a partir de las 16:30 horas recuperando ese espíritu navideño que parece emanar de forma natural en este precioso rincón de la sierra algarvía. Los encargados de ponerle voz a la Navidad será el Grupo Cancioneiro de Faro con los ‘Cantantes ao Menino’. El cierre lo echará el Grupo Etnográfico Amendoeiras en Flor, el domingo (16:30 horas) regalando un emocionante espectáculo de tradición local.
Para completar la idílica propuesta, locales y visitantes podrán patinar en una espectacular pista de hielo que aumentará aún más si cabe el encanto de los paisajes de postal navideña que cada año ofrece Odeleite. Además, los más pequeños podrán acercarse a la Casa de Pai Natal para dejar sus cartas y contagiarse de ilusión, así como disfrutar de una vuelta en tiovivo, montarse en algunas de las atracciones que habrá disponibles o atreverse con un encantador paseo en burro.
El mercadillo navideño ofrecerá además la posibilidad de apreciar los productos de artesanía local entre los que destacan los textiles, las cerámicas o elementos de decoración y moda elaborados a base de esparto, entre otras opciones perfectas para escoger regalos llenos de personalidad y con el sello indiscutible de las raíces y la personalidad del Algarve. La gastronomía local estará también presente en numerosos puestos del mercado en los que se podrán degustar dulces navideños y otras propuestas gastronómicas. Una escapada perfecta para inaugurar el mes de la Navidad descubriendo otra cara del Algarve: la rústica y serrana, pero también la de casitas blancas con chimeneas humeantes, el río que corre deprisa y los caminos que discurren cercanos a la orilla y huelen a naranjos y almendros.









