Hay canciones que no necesitan presentación. En cuanto escuchas ese «fun, fun, fun» entrecortado ya sabes dónde estás: en plena Nochebuena o Navidad, cantando en familia. «Veinticinco de diciembre» es uno de esos villancicos que aprendes de niño y no olvidas nunca, de esos que arrancan solos en cuanto suena la primera nota.
Es un villancico tradicional que habla del nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, con una melodía sencilla y pegadiza que lo hace perfecto para cantarlo con los más pequeños. El «fun, fun, fun» del estribillo es prácticamente irresistible para los niños, y los mayores tampoco quedan inmunes.
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Letra completa del villancico Veinticinco de diciembre
Aquí tienes la letra completa para cantarla sin perderte ni una estrofa:
Veinticinco de diciembre, fun, fun, fun. Veinticinco de diciembre, fun, fun, fun. Como un sol nació Jesús, radiando luz, radiando luz. De María era hijo; un establo fue su cuna, fun, fun, fun. Veinticinco de diciembre, fun, fun, fun. Veinticinco de diciembre, fun, fun, fun. Como un sol nació Jesús, radiando luz, radiando luz. De María era hijo; un establo fue su cuna, fun, fun, fun.
Historia y origen de este villancico
«Veinticinco de diciembre» es un villancico popular español de origen tradicional, transmitido de generación en generación sin que se pueda atribuir a un autor concreto. Como ocurre con buena parte del folklore navideño, nació en el ámbito religioso y fue pasando al popular con el tiempo.
La letra gira en torno al nacimiento de Jesús en Belén: la imagen del sol que nace radiando luz es una de las metáforas más habituales en los villancicos clásicos para referirse al nacimiento del Niño Jesús. El establo como cuna y la figura de María son elementos centrales del relato de la Natividad, presentes también en otros villancicos tradicionales.
El estribillo «fun, fun, fun» no tiene un significado literal claro. Es una interjecón rítmica, probablemente de origen onomatópico, que imita el sonido de algún instrumento o simplemente añade ritmo y alegría a la canción. Este tipo de recursos son frecuentes en la música popular navideña de todo el mundo.
Por qué es un villancico tan popular entre los niños
La respuesta es sencilla: es fácil de aprender, tiene ritmo y el estribillo es de esos que se te meten en la cabeza. Los villancicos que triunfan entre los niños siempre comparten esas características, y «Veinticinco de diciembre» las cumple todas.
Además, la estructura es repetitiva en el buen sentido: hay una estrofa que se repite con la misma melodía, lo que facilita que los pequeños la sigan incluso antes de saberse la letra de memoria. Con dos o tres escuchas ya van cantando el estribillo, y eso es exactamente lo que hace que una canción funcione con niños.
Los villancicos son parte de esas tradiciones navideñas que nos conectan con la infancia y con los que vinieron antes. Como escribe la reflexión sobre las tradiciones y rituales que nos unen en Navidad, hay costumbres que no necesitan explicación: se hacen y punto, porque así se ha hecho siempre.
Cómo cantar este villancico en familia
Una idea que funciona muy bien es repartir los papeles entre los que más saben cantar y los que no tanto. Los adultos o niños mayores llevan la estrofa, y los más pequeños se apuntan en el estribillo («fun, fun, fun»). Así todo el mundo participa y nadie se queda fuera.
Si alguien toca la guitarra, el ukelele o cualquier instrumento de cuerda, la melodía es bastante sencilla y se puede aprender en poco tiempo. Hay tablaciones disponibles en varios sitios web de música si quieres acompañar el canto. Pero tampoco hace falta: a capella suena igual de bien cuando hay ganas.
Para organizar una sesión de villancicos en casa, imprime varias copias de la letra y repartíellas. Tener la letra delante quita el miedo a quienes no se la saben y hace que todo el mundo participe desde el principio. Después de dos o tres canciones ya no hace falta el papel.
Otros villancicos clásicos para completar la sesión
Si «Veinticinco de diciembre» abre la velada, hay otros clásicos que la completan muy bien. «Campana sobre campana», «Los peces en el río» y «El tamborilero» son tres opciones que casi todo el mundo conoce y que tienen un nivel de dificultad parecido. Para los niños más pequeños, «Los pastores que fueron a Belén» también funciona muy bien por su estructura simple y su letra descriptiva.
La clave de una buena sesión de villancicos no está en la perfección de las voces sino en que todo el mundo cante. Con entusiasmo y la letra delante, el resultado siempre es bueno.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «fun, fun, fun» en este villancico?
No tiene un significado literal claro. Es una interjeción rítmica, probablemente onomatópica, que imita el sonido de un instrumento o simplemente añade ritmo a la canción. Este tipo de recursos son habituales en el folklore navideño popular.
¿De dónde viene este villancico?
Es un villancico tradicional español de autor anónimo, transmitido oralmente de generación en generación. Como ocurre con la mayor parte del folklore navideño, su origen exacto no se puede precisar, pero lleva generaciones formando parte de las tradiciones navideñas en España.
¿Este villancico es adecuado para niños pequeños?
Sí, es uno de los más adecuados para niños de cualquier edad. La letra es sencilla, la melodía es pegadiza y el estribillo «fun, fun, fun» lo aprenden en dos escuchas. Los niños pequeños pueden participar en el estribillo incluso antes de saber la letra completa.
¿Hay más estrofas de este villancico?
Las dos estrofas de la letra recogida aquí son las que forman la versión más extendida y conocida. En algunas versiones regionales existen variaciones menores en la letra, pero el núcleo del villancico es el mismo en todo el territorio español.









