Las brochetas de gambas y piña son un excelente entrante para cualquier ocasión, incluso si es muy especial, como las fiestas navideñas.

Brochetas de gambas y piña
Fuente: Demos la vuelta al día

En un par de semanas ya tenemos la Navidad encima, y seguro que en alguna ocasión te toca ejercer de anfitrión y preparar alguna comida o cena en tu casa. En mi caso, me toca la Nochevieja, así que ya estoy mirando recetas de todo tipo pero que sean diferentes a lo que tomamos el resto del año, que la celebración bien merece algo especial.

Recuerdo que hace un par de años, en una comida navideña, un familiar hizo brochetas de gambas y piña. Me parecieron deliciosas, quizás porque a mi las gambas me encantan, y la combinación de su sabor con la piña es realmente espectacular. Además, son ingredientes tan básicos y fáciles de digerir que gustan tanto a niños como a mayores.

¡Muy pocas calorías!

Brochetas de gambas y piña
Fuente: Una pincelada en la cocina

Si hay algo que miramos cuando vamos a preparar algo de comer, son las calorías que tendrá el plato. Estas brochetas de gambas y piñas apenas tienen, y además son ingredientes muy nutritivos que aportan muchos beneficios a tu organismo. Un entrante delicioso que merece la pena preparar tanto para una comida como para una cena.

¿Qué ingredientes necesito?

Esta brocheta es perfecta para ser un entrante, y su preparación no te llevará más de 15 minutos. Las cantidades que voy a poner en los ingredientes son para hacer 4 porciones, aumenta según las que necesites.

  • 12 gambas
  • 1 rodaja de piña, preferiblemente natural
  • 2 cucharadas soperas de salsa de soja
  • 10 gr. de cebollino
  • Medio limón
  • 2 cucharadas de aceite
  • Sal
  • Pimienta

¿Cómo se preparan?

La cantidad de gambas y piña que pongas en cada brocheta depende de lo que quieras, a mí me gusta poner tres gambas y tres trocitos de piña. Empieza pelando las gambas y cortando la rodaja en trozos del mismo tamaño que las gambas, más o menos, no tiene que ser exacto. Pon a calentar una sartén con unas gotitas de aceite de oliva, y saltea las gambas y la piña, todo junto. Salpimenta al gusto, remueve y sácalas cuando estén doraditas.

Una vez fuera, ve montando cada brocheta según tu gusto, yo suelo hacerlo metiendo piña+gamba tres veces, quedando así piña abajo de todo y gamba arriba. Es recomendable prepararlas justo antes de servirlas, estarán calentitas y se apreciará mucho más tanto su textura como su sabor.

¿Cómo se sirven?

El emplatado es muy sencillo, ya que lo realmente bonito es la brocheta en sí. Lo ideal es servirlas en una bandeja, dispuestas en fila para que cada uno vaya cogiendo. Si lo prefieres, puedes servir estas deliciosas brochetas de gambas y piña de manera individual, en platos o fuentes pequeñas. Ambas cosas quedan igual de bien, aunque si no todos los comensales la van a tomar, es mejor que estén en una bandeja central y que vaya cogiendo el que quiera.

Puedes servirlas acompañadas de diversas salsas para darle más sabor. Quedan especialmente ricas si las acompañas de una vinagreta de salsa de soja. Para hacer esta salsa necesitas dos cucharadas de aceite, el zumo del limón y el cebollino troceado. Remueve todo ¡y listo! Lo mejor es servirla en pequeños boles individuales para que cada uno vaya mojando su brocheta a su gusto.

Brochetas de gambas y piña
Fuente: Una pincelada en la cocina

Otro acompañamiento ideal es ponerle unos hilitos de alioli o mayonesa, pero claro, las calorías que nos ahorramos con las gambas y la piña se las metemos con esta salsa. Una muy sana es de yogurt, y también muy rica. Puedes comprarla ya hecha o hacerla tú, yo hago una básica con un yogurt natural y un poco de pimienta. Remueves todo y está buenísima.

Recomendaciones

A la hora de comprar las gambas puedes optar por frescas o congeladas, pero en ambos casos debes tener algo en cuenta. Cuando llega la Navidad, los precios de muchos alimentos suben mucho, especialmente de los mariscos. Lo mejor es que las compres cuanto antes, las gambas y en general cualquier marisco que vayas a servir en las fiestas navideñas.

Está claro que lo mejor es comprar el marisco fresco y consumirlo en poco tiempo, pero si lo compras con antelación debes congelarlo para que no se estropee. También lo puedes comprar directamente congelado, es más barato que fresco, y como lo vas a seguir manteniendo congelado, pues casi lo mismo es. Yo congelo mucho marisco y me queda muy bien cuando lo cocino, siempre es mejor fresco pero puedes conseguir muy buenos resultados con el congelado.

Algo que debes tener en cuenta y que es muy importante: no vuelvas a congelar algo que previamente has descongelado. Esto es porque al congelar, descongelar y volver a congelar, el alimento pierde gran parte de sus propiedades. Además, con tanto cambio de estado y temperatura se puede poner malo.

¿Qué te parecen estas brochetas de gambas y piña? ¿Te animas a prepararlas para estas fiestas? ¡Yo definitivamente SÍ!