Bling H2O Christmas Collection: el agua de lujo de Navidad 2009

Yo soy de las que piensa que el agua es agua y ya está, hasta que un día, en un restaurante, me sacaron una carta de aguas y aluciné, todo hay que decirlo. Ahí descubrí que hay gente dispuesta a pagar por una botella de agua lo mismo que por una buena cena, y que existe todo un mercado de aguas de lujo pensado para quien lo tiene todo. El ejemplo más llamativo que recuerdo de aquellos años es el Bling H2O Christmas Collection.

Qué era el Bling H2O Christmas Collection

Se trataba de una edición limitada navideña de la marca de agua de lujo Bling H2O, disponible en dos versiones: una con botella opaca de cristal glaseado y incrustaciones de cristales de Swarovski en verde y rojo, y otra con los mismos cristales en blanco y rojo. El agua en sí procedía de Tennessee, en Estados Unidos, extraída a más de 800 metros de profundidad en las Smokey Mountains, un dato que la marca usaba como sello de calidad frente al agua embotellada corriente.

Lo que convertía la botella en objeto de regalo y no en simple bebida era precisamente ese trabajo de cristalería a mano sobre el vidrio, algo más cercano a la joyería que a la industria del agua mineral.

El mercado de las aguas de lujo, más grande de lo que parece

El Bling H2O no nació de la nada. Desde hace años existe todo un segmento de aguas embotelladas que se venden como producto de lujo, apoyadas en argumentos como el origen del manantial, la altitud a la que se recoge el agua, el proceso de filtrado o directamente el diseño del envase. Algunas marcas juegan la carta de la exclusividad con ediciones numeradas o botellas de cristal soplado a mano, de forma parecida a como se presenta un perfume o una botella de vino reservado.

En ese contexto, un agua con cristales de Swarovski incrustados encajaba perfectamente como producto de temporada, algo pensado más para regalar o coleccionar que para beber a diario en el desayuno.

Por qué se convirtió en un regalo tan comentado

En una época en la que la Navidad ya empezaba a llenarse de gadgets y regalos convencionales, una botella de agua con cristales de Swarovski destacaba solo por ser tan inesperada. No era un capricho pensado para beber a diario, sino más bien una pieza decorativa con la que sorprender a alguien de paladar selecto o simplemente con ganas de recibir algo distinto bajo el árbol.

Ese punto entre lo absurdo y lo elegante es lo que la convirtió en noticia recurrente cada diciembre, mucho más comentada que vendida, que es justo lo que suele pasar con este tipo de excentricidades navideñas.

Otras rarezas navideñas de aquella época

El Bling H2O no fue el único objeto curioso que circuló como regalo estrella en aquellos años. Por la misma época triunfaba Poken, el muñeco USB que todo el mundo llevaba colgado del móvil, y también se hizo famoso el USB de Los Beatles con forma de manzana. Si te gusta este tipo de objetos raros con historia, seguro que te suenan.

Si buscas hoy un regalo igual de original

El Bling H2O Christmas Collection fue una edición limitada de su momento, así que hoy es difícil encontrarla tal cual en tiendas habituales, aunque de vez en cuando aparecen botellas sueltas en mercados de coleccionismo. Si lo que te atrae es la idea de fondo (un regalo excéntrico que no se parezca a nada más bajo el árbol), puedes echar un vistazo a nuestra selección de ideas de regalos de Navidad, donde reunimos propuestas para todo tipo de gustos, del más clásico al más raro.

Preguntas frecuentes sobre el Bling H2O Christmas Collection

¿Se sigue vendiendo el Bling H2O Christmas Collection?

Fue una edición limitada lanzada hace años, así que no es un producto que encuentres fácilmente en tiendas actuales. Lo más probable es dar con alguna unidad en mercados de segunda mano o coleccionismo.

¿Por qué el agua venía de las Smokey Mountains?

La marca extraía el agua a más de 800 metros de profundidad en esa zona de Tennessee, y usaba ese origen como argumento de pureza y calidad frente al agua embotellada convencional.

¿Qué diferencia había entre las dos versiones de la botella?

Ambas tenían cristal glaseado y cristales de Swarovski incrustados a mano, pero una combinaba los colores verde y rojo, y la otra blanco y rojo.

¿Merece la pena un regalo así de excéntrico?

Depende de a quién se lo regales. Para alguien que ya lo tiene todo y aprecia los detalles fuera de lo común, este tipo de objeto funciona precisamente porque no se parece a ningún otro regalo bajo el árbol.

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