Debajo del árbol, entre el papel de regalo arrugado y las cajas de turrón a medio abrir, allá por 2009 podía aparecer algo raro: un muñequito de goma de colores con un cable USB colgando por detrás. Se llamaba Poken, y durante un par de Navidades fue de los regalos tecnológicos más comentados entre adolescentes y veinteañeros que vivían pegados a Tuenti, Fotolog y los primeros smartphones.
Qué era exactamente un Poken
Un Poken era una mascota USB con un sensor de proximidad en la mano. Juntabas dos muñecos, chocabas las palmas de goma y los perfiles de redes sociales de cada uno saltaban de un aparato a otro, sin tener que dictar el nick de Tuenti ni buscar el email en un papel. Guardaba hasta 64 contactos antes de que tuvieras que conectarlo al ordenador y descargarlos, y ahí es donde de verdad quedaban sincronizados con tus cuentas.

Costaba unos 13 euros y se compraba en tiendas online especializadas en gadgets, casi todas ya cerradas. Lo curioso es que no había un único diseño, sino toda una familia de personajes: aliens en verde y en rosa, abejas, dragones, cavernícolas. Cada uno tenía su propia personalidad de peluche de feria, y eso era parte del gancho para regalarlo.


Por qué se puso tan de moda como regalo de Navidad
Eran los años en los que las redes sociales dejaban de ser una rareza y se convertían en el sitio donde de verdad pasaba la vida social, así que cualquier gadget que prometiera hacer ese intercambio de contacto más rápido y más «tecnológico» triunfaba. Los Poken se repartían también en ferias y congresos como merchandising, lo que ayudó a que se hicieran virales entre estudiantes que buscaban un regalo distinto al perfume o al jersey de siempre. Total, un muñeco de colores que además servía para presumir de contactos delante de los amigos.
Qué fue de Poken y por qué ya no se puede comprar
Los smartphones acabaron con la necesidad de un gadget dedicado solo a intercambiar contactos: el Bluetooth, el NFC y luego el propio código QR del móvil hicieron ese trabajo sin tener que llevar un muñeco encima. La marca fue reorientando el negocio hacia acreditaciones y control de asistencia para ferias y eventos profesionales, dejando atrás el gadget de consumo que se envolvía para regalo en diciembre. Las tiendas donde se vendía, como la que aparecía en este mismo artículo, fueron cerrando una a una, y hoy encontrar un Poken original es más cosa de coleccionista que de tienda de regalos.
El regalo raro también tiene su público
Poken forma parte de esa categoría de regalos que se recuerdan no por lo caros que fueran, sino por lo raros, la misma que ocupa el pendrive de Los Beatles con forma de manzana, otra rareza tecnológica que también se coló bajo muchos árboles. Si lo tuyo es buscar el regalo que nadie más va a llevar, ese cojín con alas de ángel por un lado y rabo de demonio por el otro sigue siendo de las ideas más comentadas cada diciembre.
Si buscas algo parecido hoy, las alternativas han cambiado
Hoy el hueco que ocupaba Poken lo cubren las tarjetas de contacto con chip NFC, que con un simple toque del móvil abren tu perfil o tu web sin necesidad de ningún muñeco añadido, y las pulseras o llaveros inteligentes que hacen algo parecido. Si quieres ver el panorama completo de gadgets originales para regalar estas fiestas, esta guía de regalos tecnológicos originales para Navidad repasa las opciones que sí se pueden comprar ahora mismo.
Preguntas frecuentes sobre Poken
¿Se puede comprar todavía un Poken?
No de forma habitual. La marca dejó de vender estos muñecos de consumo y las tiendas que los distribuían, como la que se menciona en este artículo, ya no existen. Lo que queda circula sobre todo en mercados de segunda mano o entre coleccionistas.
¿Qué hacía exactamente un Poken?
Al chocar dos muñecos, intercambiaba los perfiles de redes sociales guardados en cada uno mediante un sensor de proximidad. Podía almacenar hasta 64 contactos antes de sincronizarlos con el ordenador.
¿Hay alguna alternativa actual para intercambiar contacto sin decir el número?
Sí, las tarjetas y llaveros con chip NFC hacen algo muy parecido con solo acercar el móvil, sin necesidad de ningún gadget extra que cargar en el bolsillo.
¿Por qué se hizo tan popular como regalo navideño?
Coincidió con el auge de las redes sociales y con la búsqueda de un regalo tecnológico diferente al típico gadget de electrónica, con la ventaja añadida de venir en diseños de personajes coleccionables.









