Concierto de Año Nuevo de Viena: programa, hora y cómo verlo

The Goldener Saal of the Musikverein concert hall in Vienna during the New Year Concert, ornate gold and white interior, f...

El 1 de enero por la mañana, mientras buena parte del país sigue arrastrando la noche de Fin de Año, en el Musikverein de Viena la Filarmónica afina los instrumentos bajo techos dorados y miles de flores recién traídas de San Remo. A las 11:15 hora local arranca el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena, una cita que llevan repitiendo desde 1939 y que cada uno de enero pega a la tele a unos cincuenta millones de personas en más de noventa países.

Si nunca le has prestado atención y este año te has cruzado con él en La 2 mientras desayunabas roscón, este artículo te cuenta de qué va, por qué se monta tanto revuelo con un concierto de música clásica y cómo verlo sin perderte detalle en la próxima edición, la del 1 de enero de 2027.

Una tradición que arrancó en 1939

El Neujahrskonzert nació en plena tensión previa a la Segunda Guerra Mundial. La primera edición fue el 31 de diciembre de 1939, no el 1 de enero, y la dirigió Clemens Krauss en la Goldener Saal del Musikverein. La idea era simple, llevar al público vienés un programa ligero a base de valses y polcas de la familia Strauss para empezar el año con buen ánimo. Desde 1941 ya se hace siempre el día 1, y se ha convertido en una de esas costumbres que sobreviven a guerras, pandemias y cambios de época sin saltarse una sola edición.

El concierto siempre se celebra en la Goldener Saal, la sala dorada del Musikverein, considerada por muchos músicos la mejor del mundo en acústica. La sala se decora cada año con flores que envía como regalo la ciudad italiana de San Remo desde 1980, una tradición que viene de la unión histórica entre las dos ciudades a través de la música.

Cómo es el programa: vals, polca y la familia Strauss

El esqueleto del concierto cambia poco de un año a otro. La Filarmónica programa entre quince y veinte piezas escritas por la dinastía Strauss (Johann padre, Johann hijo, Josef y Eduard) y por contemporáneos suyos como Joseph Hellmesberger, Carl Michael Ziehrer o Franz von Suppé. Hay valses, polcas rápidas, polcas francesas, marchas y, de vez en cuando, alguna pieza recuperada del archivo familiar que el público nunca ha escuchado en directo.

El director invitado de la edición es quien marca las diferencias. Cada año se elige a uno distinto, normalmente entre los grandes de la batuta del momento, y él decide qué piezas entran. Por las ediciones recientes han pasado nombres como Riccardo Muti, Christian Thielemann, Andris Nelsons, Franz Welser-Möst o Daniel Barenboim, que ha repetido en varias ocasiones. La edición de 2008 marcó un pequeño hito, fue la primera vez que un director francés tomaba la batuta, el veterano Georges Prêtre, que volvería a repetir en 2010 con un programa cargado de guiños a la música francesa.

El descanso, el ballet y los grandes finales

El concierto tiene dos partes separadas por un descanso de unos veinte minutos. En esa pausa, la televisión austriaca emite una pieza propia rodada por algún director invitado, normalmente un viaje por paisajes austríacos, palacios o ciudades, con la música del concierto de fondo. Esa cápsula es uno de los detalles que más fans tiene fuera del país, porque enseña la cara turística de Austria sin parecer un anuncio.

Otro momento clásico es el ballet. Durante uno o dos valses de la segunda parte, la cámara se va a un palacio o un escenario emblemático de Viena (la Ópera, Schönbrunn, el Belvedere…) donde bailarines del Wiener Staatsballett interpretan la pieza con coreografías rodadas días antes. Es la parte más visual del concierto, y la que mejor explica por qué este programa funciona tan bien en televisión.

Y luego están los dos finales que nunca fallan, sin importar quién dirija ni en qué año estés. Después del programa anunciado, la Filarmónica cierra siempre con dos bises fijos que ya forman parte de la firma del concierto.

  • El Bello Danubio Azul de Johann Strauss hijo, que arranca con esos primeros compases tan reconocibles. El director suele parar la música a los pocos segundos para felicitar el año al público y a los telespectadores, antes de retomar la pieza completa. Es uno de los momentos más esperados de la mañana.
  • La Marcha Radetzky de Johann Strauss padre, que cierra el concierto con el público marcando el ritmo a palmas. La tradición de las palmas la inicia el director, que se gira hacia el patio de butacas y dirige al público como si fuera un instrumento más.

Cómo verlo desde España

En España el concierto se emite en directo por La 2 de TVE, normalmente desde las 11:15 de la mañana del 1 de enero, en simultáneo con la emisión austriaca de la ORF. RTVE Play suele subir luego la grabación íntegra para verla en diferido durante unos días, así que si te has quedado dormido después de las uvas tienes una segunda oportunidad sin pasar por plataformas de pago.

Si quieres verlo a la mejor calidad posible, también se emite en algunas plataformas internacionales como Medici.tv y, en muchos países, lo retransmiten cadenas locales por sus circuitos clásicos. La señal viaja desde Viena a la mayoría de continentes en directo, y la tirada conjunta entre todas las cadenas ronda los cincuenta millones de espectadores en todo el planeta. Con esos números, el concierto se ha colocado por mérito propio en el calendario internacional de Año Nuevo, junto a otras citas como el beso colectivo en la plaza de San Marcos de Venecia.

Cómo conseguir entradas para ir en persona

Asistir en directo al Concierto de Año Nuevo es de las cosas más difíciles de conseguir en el mundo de la música clásica. Las entradas no se venden en taquilla ni en plataformas, se reparten por sorteo público que organiza la propia Filarmónica de Viena cada año. La inscripción se abre a primeros de enero del año anterior y se cierra en febrero, así que para ir el 1 de enero de 2027 hay que apuntarse a principios de 2026 (esa ventana ya pasó) y tener paciencia.

El sorteo se hace en línea desde la web oficial de la Wiener Philharmoniker. Cada persona puede pedir un máximo de dos entradas para uno de los tres conciertos navideños (la Pre-Función del 30 de diciembre, el de Nochevieja del 31 o el del Año Nuevo del 1 de enero). Los precios oscilan entre los 35 y los 1.200 euros según ubicación. Si te toca, la organización te avisa por correo en marzo o abril.

Curiosidades que pasan desapercibidas en pantalla

El concierto está plagado de pequeños guiños que solo se notan si miras con atención o si llevas años siguiéndolo. La Filarmónica suele incluir alguna referencia visual al evento del año (en 2008 los músicos salieron con bufandas de la selección austríaca por la Eurocopa que se jugaba ese verano y el director Prêtre hizo de árbitro improvisado, sacando una tarjeta amarilla a uno de los suyos). En otras ediciones han aparecido detalles dedicados a aniversarios de compositores, a bodas reales austríacas o a efemérides de la propia orquesta.

Tampoco es casualidad la coreografía de los aplausos. El público vienés sabe que tras el primer compás del Danubio Azul hay que aplaudir antes de que el director continúe, y que en la Marcha Radetzky las palmas siguen el ritmo que marca la batuta, suavizándose en los pasajes más bajos. Si miras el público de cerca, vas a ver que casi nadie aplaude a destiempo. Es uno de esos momentos en que la sala entera se convierte en parte del concierto.

Si te gusta envolverte en estos rituales del 1 de enero, la mañana del concierto pega bien con una sobremesa de roscón y café largo, y deja el resto del día para preparar tranquilamente la cuenta atrás hasta la noche de Reyes Magos, que en muchas casas es la verdadera traca final de las fiestas.

Preguntas frecuentes

¿A qué hora empieza el Concierto de Año Nuevo de Viena?

A las 11:15 hora de Viena, que coincide con las 11:15 hora peninsular española. Suele durar unas dos horas y media con descanso incluido, así que termina alrededor de las 13:45.

¿Dónde se celebra el concierto?

En la Goldener Saal del Musikverein de Viena, una sala rectangular de estilo neoclásico inaugurada en 1870, considerada una de las mejores acústicas del mundo. Es la sede habitual de la Filarmónica de Viena.

¿En qué cadena se emite en España?

En La 2 de Televisión Española, en directo desde las 11:15 de la mañana del 1 de enero. Después suele estar disponible en RTVE Play durante varios días para verlo en diferido.

¿Cómo se consiguen entradas para asistir?

Mediante un sorteo anual que organiza la Filarmónica de Viena en su web oficial. La inscripción se abre el 2 de enero y se cierra en febrero del año anterior al concierto. Cada persona puede pedir hasta dos entradas para uno de los tres conciertos navideños.

¿Qué piezas se interpretan al final siempre?

El concierto cierra con dos bises fijos: el vals «El Bello Danubio Azul» de Johann Strauss hijo, que se interrumpe a los pocos compases para que el director felicite el año, y la «Marcha Radetzky» de Johann Strauss padre, en la que el público marca el ritmo a palmas siguiendo la batuta.

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