Habitualmente y por tradición, asociamos a la Navidad el color rojo. Los escaparates, las calles y también las casas se visten de rojo cada Navidad… Sin embargo, ¿por qué no romper esta especie de ”norma” no escrita? La Navidad puede tener cualquier color, el color que tú quieras.

A continuación puedes ver algunas decoraciones en las que se ha prescindido del color rojo en Navidad y se ha apostado por otros colores menos comunes, pero con tanto o más encanto que el color rojo:

azul

En este caso el protagonista es el azul, un azul en tono pastel, muy claro, un color muy delicado. El resultado es una decoración exquisita y muy original. A pesar de tratarse de un color frío y muy poco habitual en decoraciones navideñas, se ha logrado crear un ambiente acogedor y con mucho estilo.

Incluso el color negro, que a priori puede parecer un color totalmente incompatible a la Navidad, puede ser perfecto. Un buen ejemplo de ello lo puedes ver en la siguiente imagen…

negro

Se trata de una decoración que, con el color negro como protagonista, da como resultado un ambiente con una elegancia sublime, una decoración muy original y con un encanto muy especial.

Ya lo ves… La Navidad puede tener el color del que tú la quieras pintar.