Mi Regalo
Ahora ha llegado el momento que abras tu regalo. Los regalos de vidrio y hojalata duran sólo un día y luego desaparecen. Yo tengo un regalo mucho mejor para ti.
Ahora ha llegado el momento que abras tu regalo. Los regalos de vidrio y hojalata duran sólo un día y luego desaparecen. Yo tengo un regalo mucho mejor para ti.
Existían millones de estrellas en el cielo. Estrellas de todos los colores: blancas, plateadas, verdes, doradas, rojas y azules. Un día inquietas, ellas se acercaron a Dios y le dijeron: – Señor Dios, nos gustaría vivir en la Tierra, entre los hombres. – Así será hecho, respondió el Señor. Las conservaré a todas ustedes pequeñitas, como son vistas, para que
Érase una vez tres reyes magos que vinieron de oriente siguiendo una estrella. Los tres son viejecitos. El rey Melchor es alto, con una barba blanca y unos ojos azules. El rey Baltasar tiene la piel negra y brillante, es el menos viejecito de todos. El rey Gaspar tiene la barba y el pelo rojo; tiene el porte de un
Los magos de Oriente Queridos reyes, magos, sacerdotes: Oficiabais la arcilla, el agua, el fuego; salmodiabais al ritmo de los bosques ante el rústico altar de hierba y trébol; os ceñisteis la túnica del noble, dejasteis los ornatos sobre el suelo, emprendisteis el viaje al horizonte, arrojasteis al viento el haz de brezo, decididos a inspeccionar el orbe, a descubrir
– La historia de los Reyes Magos viene del año 70 después de Cristo. Fue escrito en Aramao y el texto donde fue escrito no se ha conservado hasta nuestro días. Ha conseguido llegar a nuestros días ya que fue traducido al idioma mas difundido en aquella época, el griego. – En la Bíblia, el nombre de los Reyes Magos
El cuarto Rey Mago, Ogamyer Ogamyer Otraucle era un astrónomo, viejo y sabio, que vivía en un lejano país de Asia. Toda su vida la había dedicado a estudiar las estrellas y hacía poco que había descubierto una nueva estrella en el cielo. Una noche en que, como siempre, Ogamyer estaba estudiando las estrellas llegó un mensajero con una carta
Había una vez un niño que se llamaba Jorge, su madre María y el padre Juan. En el día de los Reyes Magos se pidió más de veinte cosas. Su madre le dijo: Pero tú comprendes que mira te voy a decir que los Reyes Magos tienen camellos, no camiones, segundo, no te caben en tu habitación, y, tercero, mira
En una pequeña ciudad había una sola tienda que vendía arboles de Navidad. Allí se podían encontrar arboles de todos los tamaños, formas y colores. El dueño de la tienda había organizado un concurso para premiar al arbolito más bonito y mejor decorado del año y lo mejor de todo, es que sería el mismo San Nicolás quien iba a