Monólogo navideño: La Navidad que felicidad

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Me gusta la Navidad y todos los sentimientos de paz, amor y buena voluntad que trae consigo, ese compromiso de las personas por mejorar en estas fechas y de cara al año que entra, pero hay que reconocer que hay situaciones un poco humorísticas y por ello os dejo hoy este monólogo sobre la Navidad:

Cada año la misma historia, llega la navidad, encienden las luces y la gente se pone como loca a pensar que mensaje enviará a todos los usuarios de su agenda, algunos no miran si son fijos o móviles y hasta el número de información de Renfe recibe su felicitación. Todos como locos a felicitar, que es una tarea más pesada que bajar en Nochevieja y que te feliciten las navidades hasta los porteros de las discotecas, y es que nadie pasa por alto estas fechas de buenos deseos.

Ya me imagino 2 sms que se cruzan en la central cansados de recorrer las ondas en mitad del frío:

-¿Qué tal? ¿Qué llevas?

-Uno picante: “Si la noche de reyes ves que Gaspar se desnuda y se mete en tu cama, explicale que lo que le pediste fue un volvo…”

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-¿Y tú?

-Uno clasicón: “Hoy te he ingresado 365 días de buena suerte, alegría y felicidad en tu cuenta número 20.., adminístrate. ¡Feliz Año Nuevo!”
Y digo yo ni Gaspar se arriesga a meterse en tu cama, ni el de los 365 días ha acertado, que luego me salen la mitad podridos y malos, que hay días que son peores que una cabalgata de reyes haciendo de caballo. Que digo yo porque se empeñan en contarnos la historia de que los reyes venían en camello, si todo los años salen en caballo, ¿será que los camellos no están bien vistos?

Pero la Navidad es una época preciosa en la que como en el anuncio alguién o algo vuelven a casa, bueno preciosa, preciosa, tampoco mucho al final siempre vuelve tu suegra y si te esperas unos días la que vuelve es la cuesta de enero… Yo no se porque se empeñan en obligarnos a ser felices en Navidad, todos los centros comerciales están llenos, hay agobios donde vas, pagas el doble por lo que no necesitas y acabas el día después de reyes en el fisioterapeuta después de haber pasado 4 horas en la cabalgata con tu sobrino el mayor a cuestas, que digo yo, mi cuñado lo tiene “repesao” de todo el año y siempre trabaja el día de la cabalgata, y siempre se me acaba a mi poniendo cara de camello, con joroba y todo.

Al menos me queda el consuelo de los regalos, esos que siempre pides y te alegran esos días; tampoco es cuestión de esperar mucho, yo suelo pedir algún caprichillo, el año pasado quería como todos los años una diana electrónica y un mp4, pero nada mi familia se empeña en creer que colecciono pijamas y carteras, así que el año ya se lo que pediré; pediré un armario para guardar los pijamas y una vitrina para mi colección de carteras.

Y es que en navidad todo son decepciones, atracones y atracos en las compras, cólicos, atascos, visitas no deseadas, regalos cutres, así que este año espero que pase pronto esta época de paz y amor, así que este año me voy a comer todos los polvorenes el día de la lotería a ver si me pongo malo y paso la fiestas estrenando mi colección de pijamas, que las carteras no las quiero para nada que me lo gastado todo en juguetes y regalos…

Vía: Monólogos

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