Las naranjas y mandarinas son parte de esas frutas que nos trae la temporada invernal, perfectas sin duda para combatir los inoportunos resfriados. Pero no sólo sirven para el zumo; si queremos, podemos convertirlas en un divertido postre con el que sorprender a nuestras visitas en Nochebuena. ¿Quieres saber cómo? ¡Pues no te pierdas nuestra receta de hoy!

Te proponemos preparar esta Navidad naranjas rellenas. Un postre común en Sudamérica y poco conocido en España, con el que sin duda cautivarás a propios y extraños. Su preparación, como podrás ver a continuación, es muy sencilla.

Vamos a enseñarte cómo hacerlo con seis naranjas, aunque evidentemente el número puede variar en función del número de personas para las que vayas a prepararlas. Con esta cantidad, necesitarás también dos cucharadas de harina de maíz (la que se vende en grandes superficies con la marca Maizena), azúcar, cerezas y nata montada.

Lo primero que haremos será exprimir las naranjas. El zumo resultante lo mezclaremos con agua, azúcar y la Maizena, y lo pondremos a fuego lento durante el tiempo suficiente para que adquiera espesor. A continuación, tendremos que dejar la mezcla reposar y enfriar (podemos guardarla en la nevera si lo preferimos).

Las cáscaras de naranja serán el “recipiente” donde verteremos el zumo una vez frío. Para terminar, colocaremos por encima la nata montada y una cereza. Como puedes ver, esta presentación rojo-blanco es muy navideña, ¡seguro que incluso quedará a juego con nuestro mantel!

En realidad, tenemos muchas opciones para rellenar las naranjas. Si no queremos hacerlo con zumo (quizás el resultado nos resulte demasiado ácido, o la combinación con el azúcar no sea de nuestro agrado) podemos emplear helado, consiguiendo así ese delicioso postre que tantas veces vemos en los restaurantes. O incluso con gelatina, una variante que encantará a los más pequeños de la casa. Aprovecha tus ideas, y si se te ocurren más posibilidades, ¡cuéntanoslas!