La cera se calienta un poco con las manos y el rotulador de pintura desliza sin problema, así que en diez minutos tienes una vela lisa convertida en un adorno con renos, estrellas o el nombre del peque de la casa. Es una de esas manualidades que no ensucian la mesa entera ni necesitan pegamento, y sirve tanto para decorar el centro de mesa de Nochebuena como para regalar a los abuelos.
Qué necesitas para pintar velas de Navidad
No hace falta comprar nada raro, con lo que seguramente ya tienes en el cajón de las manualidades vale.
- Velas lisas de cera: blancas o de un color claro, mejor si son gruesas porque aguantan mejor el pulso de los niños pequeños.
- Rotuladores permanentes o para vela: los hay específicos para cera en tiendas de manualidades, aunque un rotulador permanente normal también funciona en velas que no se vayan a encender mucho.
- Pintura acrílica y pincel fino: para los motivos más grandes, como un fondo de nieve o unas rayas.
- Cinta de carrocero: para marcar líneas rectas o reservar zonas sin pintar.
- Papel de periódico o un plástico: para no manchar la mesa, aunque la pintura sobre cera apenas gotea.
Paso a paso para pintar velas con niños
Antes de empezar limpia la vela con un paño seco, porque el polvo hace que la pintura no agarre bien. Luego sigue estos pasos.
- Dibuja el motivo a lápiz sobre la cera, muy flojo, para que sirva de guía y se pueda borrar con el dedo si hace falta.
- Rellena las zonas grandes primero con el rotulador o el pincel, dejando secar entre color y color para que no se mezclen.
- Añade los detalles pequeños al final: puntos, líneas, purpurina si quieres darle brillo.
- Deja secar la vela de pie durante al menos dos horas antes de tocarla o envolverla.
Con niños de menos de seis años funciona mejor limitar el diseño a formas simples, como bolas de colores repartidas por toda la vela o una raya en espiral que sube desde la base. Los mayores ya se atreven con renos, muñecos de nieve o su propio nombre.
Si buscáis otra manualidad para esta misma tarde con las manos como herramienta principal, la tarjeta de Papá Noel hecha con la palma pintada es igual de rápida y no necesita ni rotuladores especiales.
Una vez seca, la vela pintada aguanta perfectamente todo diciembre sobre un plato pequeño con unas ramas de acebo alrededor, y es de las pocas manualidades navideñas que sirve a la vez de decoración y de regalo. Si el peque de la casa ha pintado varias, meterlas en una cesta de mimbre con un lazo rojo funciona como detalle para la profesora o para los abuelos sin que suponga gastar nada extra.
Trucos para que la pintura no se agriete ni se corra
La cera es una superficie resbaladiza y la pintura tarda en agarrar, así que hay un par de trucos que evitan que el trabajo de una hora se pierda en un día.
- No pintes cerca de una fuente de calor: la cera se ablanda con la calefacción o el sol directo y la pintura se agrieta al moverse.
- Aplica capas finas: una capa gruesa de acrílico tarda más en secar y es más fácil que se resquebraje al doblar o mover la vela.
- Sella el resultado con laca en spray: una capa ligera fija el color y evita que se corra si la vela suda por el calor de la habitación.
- Nunca acerques la llama al dibujo: mejor usar la vela solo como decoración o encenderla por la parte de arriba, lejos de los motivos pintados.
Si el plan es que la purpurina se quede pegada de verdad y no acabe repartida por todo el salón, merece la pena echar un vistazo a cómo se hacen los adornos de purpurina para el árbol, con el mismo truco del pegamento en spray que usamos aquí.
Ideas de motivos según la edad
Con los más pequeños de la casa, de tres a cinco años, mejor ir a lo seguro: puntos de colores por toda la vela, huellas dactilares convertidas en renos con un rotulador negro para las patas, o simplemente dejar que rellenen la cera de rayas sin ningún plan. A partir de los seis años ya se puede pedir algo más concreto, como un paisaje nevado con árboles siluetados o las iniciales de cada miembro de la familia repartidas por la mesa navideña. Los adolescentes suelen preferir diseños en negro y dorado, más sobrios, con motivos geométricos en vez de los clásicos muñecos de nieve.
Y si en casa hay quien prefiere el papel a la cera, también tenemos láminas de velas navideñas para colorear e imprimir, pensadas para los días de lluvia en los que apetece más sentarse con lápices que sacar rotuladores permanentes.
Preguntas frecuentes
¿Se puede pintar una vela que ya se ha encendido antes?
Sí, siempre que la superficie esté limpia y sin restos de cera derretida alrededor de la mecha. Lo ideal es pintar solo la parte que no se va a quemar, dejando unos centímetros libres desde arriba.
¿Qué pintura aguanta mejor sobre la cera?
Los rotuladores permanentes y la pintura acrílica son los que mejor se agarran. La témpera o la acuarela se resbalan porque la cera repele el agua, así que no llegan a fijarse.
¿Cuánto tarda en secar la pintura sobre una vela?
Los rotuladores permanentes secan al tacto en pocos minutos, pero la pintura acrílica necesita entre una y dos horas para secarse del todo y hasta 24 horas para curar completamente antes de envolver la vela.
¿Es seguro que los niños pequeños hagan esta manualidad solos?
Con supervisión de un adulto sí, sobre todo para evitar que se manchen la ropa con la pintura acrílica o que muerdan el rotulador. La cera en sí no es tóxica al tacto, así que el riesgo real está en los materiales de pintura, no en la vela.









