Hay villancicos que se cantan con solemnidad, casi susurrando el nacimiento, y hay otros que suenan a corro de pueblo, con pandereta, palmas y un estribillo que no significa nada pero que se pega a la primera. «Alepun» es de estos últimos: una canción de picaresca rural, con la Virgen convertida en panadera y unas gallinas que son del cura, de las que se cantaban puerta por puerta pidiendo el aguinaldo.
Letra completa de «Alepun»
La Virgen va caminando y alepun,
la Virgen va caminando y alepun,
por una montaña oscura y alepun.
Alepun y ale ale pun,
y alepun y ale ale pun,
y alepun catapún.
La Virgen es panadera y alepun,
la Virgen es panadera y alepun,
quien comiera de su pan y alepun.
Alepun y ale ale pun,
y alepun y ale ale pun,
y alepun catapún.
El niño la está mirando y alepun,
el niño la está mirando y alepun,
y le pide de este pan y alepun.
Alepun y ale ale pun,
y alepun y ale ale pun,
y alepun catapún.
¿De quién son esas gallinas y alepun,
de quién son esas gallinas y alepun,
que están en ese corral? y alepun.
Alepun y ale ale pun,
y alepun y ale ale pun,
y alepun catapún.
Las gallinas son del cura y alepun,
las gallinas son del cura y alepun,
y el gallo del sacristán y alepun.
Alepun y ale ale pun,
y alepun y ale ale pun,
y alepun catapún.
De qué habla este villancico
«Alepun» no cuenta el nacimiento de forma directa, lo rodea con esa picaresca típica del villancico de pueblo. La Virgen aparece caminando por una montaña oscura y, en la segunda estrofa, convertida en panadera cuyo pan quiere probar el propio niño. A partir de ahí la letra da un giro hacia lo cotidiano y lo humorístico: las gallinas del corral, que resultan ser del cura, y el gallo, que es del sacristán. Son los personajes de siempre en cualquier pueblo pequeño, colados en la canción como quien se ríe un poco de las figuras de autoridad local sin faltarles al respeto.
Ese tipo de letra, mezcla de religioso y cotidiano, es habitual en villancicos pensados para cantarse de puerta en puerta pidiendo el aguinaldo, la costumbre de recorrer las casas del pueblo cantando a cambio de algo de comida, dinero o dulces. El estribillo sin sentido, «alepun y ale ale pun», funciona como el redoble de la pandereta: no aporta significado, aporta ritmo, y es lo que hace que la canción se recuerde aunque no se entienda del todo la letra.
Origen y tradición popular
Como pasa con la mayoría de villancicos de este estilo, «Alepun» no tiene autor conocido ni fecha de composición documentada. Es una canción de tradición oral que se ha ido cantando de generación en generación en zonas rurales, con la letra cambiando ligeramente según el pueblo y quién la enseñara. Ese fondo popular es el mismo que comparten villancicos como «Ande, ande, ande la Marimorena«, que también mezcla estribillo pegadizo y letra sencilla de las que se aprenden cantando, no leyendo.
Este tipo de canciones forma parte de un repertorio mucho más amplio que lleva siglos evolucionando en España, del que puedes leer más en esta historia del villancico español, donde se explica cómo pasaron de ser cantos religiosos de iglesia a canciones populares de calle y corral, como esta.
Cómo se canta
El estribillo con onomatopeyas hace que «Alepun» sea muy fácil de cantar en grupo, incluso sin haberlo escuchado antes: basta con seguir el «alepun y ale ale pun» mientras otra voz lleva la estrofa. Encaja bien acompañado de pandereta, marcando el ritmo en cada «pun», y funciona especialmente bien con niños, que suelen quedarse con el estribillo antes que con la letra completa.
Si buscas más villancicos de este estilo, pensados para cantar en grupo y fáciles de aprender de memoria, en esta selección de villancicos infantiles hay varios con el mismo espíritu festivo y sencillo.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «alepun»?
No tiene un significado literal, es una onomatopeya que imita el sonido de la pandereta y marca el ritmo del estribillo, como pasa en otros villancicos populares con estribillos sin sentido aparente.
¿Quién compuso este villancico?
No se conoce autor. Es una canción de tradición oral popular, transmitida de generación en generación sin registro de compositor.
¿Por qué aparecen el cura y el sacristán en la letra?
Son personajes típicos de los villancicos rurales de picaresca, cantados tradicionalmente puerta por puerta pidiendo el aguinaldo, donde se colaban referencias humorísticas a figuras conocidas del pueblo.
¿Es un villancico adecuado para niños?
Sí, el estribillo repetitivo y fácil de memorizar lo convierte en uno de los villancicos más sencillos de aprender para los más pequeños de la casa.









