Salsa de champiñones y mostaza Dijon para carnes navideñas

Rich brown mushroom and Dijon mustard sauce in a white ceramic gravy boat, sauteed mushrooms visible, Christmas table sett...

Cuando el asado sale del horno y la mesa está puesta para la cena de Nochebuena, lo que añade el punto final es una buena salsa. Esta, con champiñones salteados, mostaza Dijon y un chorrito de vino blanco, lleva lista en menos de media hora y aguanta bien el calor mientras el resto de platos termina de prepararse.

El resultado es una salsa de textura suave pero con carácter. El toque de curry es muy leve, casi imperceptible, pero le da una profundidad que la hace diferente a las salsas de champiñones clásicas. Y la mostaza Dijon, en la cantidad justa, aporta un punto ácido que equilibra muy bien el sabor de la mantequilla y el caldo.

Ingredientes (para 4-6 personas)

  • 1 diente de ajo grande, picado fino
  • 3 cucharadas de cebolla picada
  • 2 cucharadas de champiñones picados
  • 1 pastilla o sobre de consomé de carne (o caldo casero)
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 240 ml de agua caliente (8 oz)
  • 1 ½ cucharada de harina
  • 2 cucharadas de mostaza Dijon
  • 3 cucharadas de vino blanco seco
  • 1/8 de cucharadita de pimienta negra molida
  • 1/8 de cucharadita de curry en polvo

Preparación paso a paso

Esta salsa no tiene misterio si sigues el orden de los pasos. Lo más importante es no saltarse el minuto de cocción de la harina antes de añadir el líquido, que es lo que evita que la salsa sepa a cruda y lo que garantiza que ligue bien.

  1. Pon la mantequilla en una olla mediana a fuego medio. Cuando se derrita y empiece a hacer espuma, añade el ajo, la cebolla y los champiñones picados.
  2. Sofríe removiendo de vez en cuando hasta que la cebolla esté transparente, unos 5-6 minutos. No la dejes coger demasiado color.
  3. Añade la harina y remueve bien durante unos 30 segundos, dejando que se cocine ligeramente con la mantequilla.
  4. Disuelve el consomé en el agua caliente y vértelo sobre la mezcla poco a poco, removiendo con unas varillas para que no queden grumos.
  5. Agrega la mostaza Dijon, el vino blanco, la pimienta y el curry. Remueve y deja cocer a fuego medio-bajo unos 8-10 minutos, hasta que la salsa espese y tenga una textura suave.
  6. Prueba de sal antes de servir. Si el consomé ya era salado, puede que no necesite más. Sirve caliente directamente o guárdala en una salsera tapada.

Trucos para que salga perfecta

Si quieres una salsa más fina y sin trozos, pasa el resultado por la batidora o por un colador fino justo antes de servir. Queda una textura de terciopelo que va muy bien con carnes asadas o con medallones de solomillo.

Si la salsa te queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo caliente y remueve hasta conseguir la consistencia que quieres. Si al contrario te queda demasiado líquida, deja cocer a fuego bajo un par de minutos más sin tapar.

El vino blanco puede sustituirse por un chorro de brandy o jerez seco, lo que da un resultado más complejo y ligeramente más intenso. También puedes omitirlo si tienes comensales que no toman alcohol: en ese caso añade un poco más de caldo y una cucharada de zumo de limón para compensar la acidez.

¿Con qué servir esta salsa?

Esta salsa va bien con prácticamente cualquier carne asada o a la plancha: solomillo de ternera, lomo de cerdo, pechuga de pavo e incluso cordero. También funciona muy bien con croquetas o con un filete a la plancha en un menú más sencillo fuera de las fiestas.

Para una cena completa de Navidad, te puede dar ideas la crema de lombarda con cigalas, una receta de primer plato que combina muy bien con este tipo de salsas para el segundo.

Variaciones de la receta

Si quieres darle más profundidad a la salsa, puedes sustituir los champiñones blancos por setas shiitake o una mezcla de setas secas rehidratadas. El sabor es más intenso y terroso, muy adecuado para acompañar carnes rojas en cenas de gala.

También puedes añadir un par de cucharadas de nata al final de la cocción para una versión más cremosa. En ese caso reduce un poco la cantidad de harina para que no quede demasiado espesa. Si prefieres una opción sin lácteos, cambia la mantequilla por aceite de oliva virgen extra y omite la nata. El resultado es igualmente bueno, solo un poco más ligero.

Y si te sobra salsa del día anterior, guárdala en un tarro en la nevera y recuélala a fuego bajo con un poco de caldo. Aguanta perfectamente dos días y de un día para otro incluso gana algo de sabor. También puedes usarla como base para unos huevos revueltos o para mojar pan con queso manchego, que es una forma bastante buena de aprovechar las sobras de las fiestas.

Si la decoración de la mesa te preocupa tanto como el menú, también puedes ver cómo preparar adornos navideños de fieltro para que la presentación de la cena quede redonda.

Preguntas frecuentes sobre la salsa de Navidad

¿Puedo hacer esta salsa con antelación?

Sí, esta salsa se puede preparar el día anterior y guardar en la nevera. Para servirla, recálala a fuego lento removiendo con frecuencia. Si ha espesado demasiado en la nevera, añade un poco de caldo o agua caliente hasta recuperar la textura.

¿Se puede congelar esta salsa?

Sí, aguanta bien en el congelador hasta un mes. Congela en porciones pequeñas para poder sacar solo lo que necesitas. Descongela en la nevera la noche anterior y recálentala con un poco de caldo, removiendo bien para que recupere su textura.

¿Qué tipo de vino blanco es mejor para esta salsa?

Lo mejor es un vino blanco seco y sin demasiado aroma, como un Verdejo o un Rueda. Evita los vinos dulces o afrutados, porque pueden darle un sabor extraño a la salsa. Si no tienes vino a mano, un chorro pequeño de jerez seco también funciona muy bien.

¿Puedo hacer esta salsa sin gluten?

Sí, basta con sustituir la harina de trigo por harina de arroz, maíz (Maizena) o cualquier mezcla sin gluten. La Maizena es la opción más fácil: diísuelvela en un poco del caldo frío antes de añadirla a la olla para evitar grumos. La cantidad es la misma que la de harina indicada en la receta.

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