En muchos pueblos de España se decía que la noche del 24 de diciembre los gallos cantaban a las doce en punto, como si supieran algo que el resto del corral todavía no sabía. Ese detalle folclórico, tan concreto y tan raro a la vez, dio pie a varios villancicos populares que convierten al gallo en el primer mensajero del nacimiento de Jesús.
Por qué el gallo anuncia la Navidad
La creencia popular sostiene que en la noche de Nochebuena los animales del portal, y especialmente el gallo, fueron los primeros en darse cuenta de que había nacido el Niño. El canto del gallo, que normalmente asociamos al amanecer, se traslada aquí a la medianoche como una señal fuera de lo normal, casi milagrosa, que despierta al pueblo para que vaya a adorar al recién nacido.
De esta idea viene, de hecho, el nombre con el que toda la vida se ha conocido a la misa de medianoche del 24 de diciembre: la Misa del Gallo. La tradición cuenta que se llama así precisamente porque el gallo cantaría a esa hora anunciando el nacimiento, y la misa se celebra en ese mismo instante simbólico.
Un villancico que recoge esa tradición
Entre los villancicos populares que recogen esta creencia está «A las doce de la noche», que empieza precisamente contando cómo todos los gallos cantaron a esa hora exacta para anunciar el nacimiento:
A las doce de la noche,
todos los gallos cantaron,
y en su canto anunciaron,
que el Niño Jesús nació.
El villancico sigue después con la visita de los pastores al portal, llevando peras cocidas como ofrenda sencilla, y con la lumbre que encienden para calentar al Niño. Es un ejemplo perfecto de cómo el cancionero navideño popular mezcla lo religioso con detalles muy cotidianos y rurales: el gallo, las peras, la lumbre, gestos de gente de campo más que de reyes o ángeles. Si quieres la letra completa con todas sus estrofas, puedes consultarla en esta ficha del villancico «A las doce de la noche».
Otros villancicos con animales que anuncian la Navidad
El gallo no es el único animal que protagoniza este tipo de leyenda navideña. En el cancionero popular español aparecen también la mula y el buey calentando al Niño con su aliento, o los pastores acompañados de sus rebaños camino de Belén. Es un recurso muy repetido: dar protagonismo a los animales y a la gente humilde del campo antes que a los personajes más solemnes de la historia.
Si te interesa el origen de este tipo de canciones, en esta historia del villancico a lo largo de cinco siglos de tradición española se explica bien cómo estas piezas nacieron como cantos populares, muy alejados al principio de la música litúrgica oficial.
La Misa del Gallo hoy
La Misa del Gallo se sigue celebrando en Nochebuena en prácticamente toda España e Hispanoamérica, normalmente pasada la medianoche, aunque cada vez es más habitual que las parroquias la adelanten un poco para facilitar que las familias con niños pequeños puedan asistir. El nombre se ha mantenido intacto durante siglos, y el villancico del gallo cantando a las doce sigue siendo una de las formas más directas de explicar de dónde viene esa costumbre.
Si preparas el repertorio de villancicos para cantar esa noche, también te puede interesar la letra de Adeste Fideles, el villancico solemne que tradicionalmente cierra la propia Misa del Gallo en muchas parroquias.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama Misa del Gallo a la misa de Nochebuena?
Por la tradición popular según la cual un gallo cantó a medianoche anunciando el nacimiento de Jesús, dando nombre a la misa que se celebra a esa misma hora.
¿Dónde puedo leer la letra completa de «A las doce de la noche»?
En la ficha dedicada a este villancico dentro del cancionero de navidad.es tienes todas sus estrofas completas.
¿A qué hora se celebra hoy la Misa del Gallo?
Tradicionalmente pasada la medianoche del 24 de diciembre, aunque muchas parroquias la adelantan a primera hora de la noche para facilitar la asistencia de familias con niños.
¿Qué otros animales aparecen en los villancicos de la Natividad?
Además del gallo, es habitual encontrar la mula y el buey calentando al Niño con su aliento, y los rebaños de ovejas que acompañan a los pastores hacia Belén.









