Hay villancicos que suenan a coro de colegio, con voces afinadas y letra de libro de texto, y hay otros que suenan a patio con brasero, zambomba y alguien que desafina sin que le importe lo más mínimo. A las doce de la noche pertenece claramente al segundo grupo, uno de esos cantos populares que se transmiten de oído, de generación en generación, sin que nadie recuerde quién lo escribió ni cuándo.
Letra completa
A las doce de la noche, todos los gallos cantaron, y en su canto anunciaron, que el Niño Jesús nació. Ay sí, ay no, al Niño lo quiero yo. Ay sí, ay no, al Niño lo quiero yo. Señora doña María, aquí le traigo unas peras, aunque no están muy maduras, cocidas están muy buenas. Ay sí, ay no, al Niño lo quiero yo. Ay sí, ay no, al Niño lo quiero yo. A las doce de la noche, un gallo me despertó, con su canto tan alegre, diciendo Cristo nació. Ay sí, ay no, al Niño lo quiero yo. Ay sí, ay no, al Niño lo quiero yo. En el portal de Belén, hacen lumbre los pastores, para calentar al Niño, que ha nacido entre las flores.
Origen y significado
Como la mayoría de villancicos populares, este no tiene autor conocido ni fecha exacta de composición. Pertenece a esa tradición oral que durante siglos se ha cantado en las zambombas andaluzas y en las reuniones familiares de Nochebuena, con esa mezcla tan característica de devoción religiosa y picardía popular que tienen tantos cantos navideños del sur de España.
La estructura es típica de estos villancicos, coplas que van cambiando de tema, casi a modo de conversación o improvisación entre quienes cantan, unidas por un estribillo fijo que se repite tras cada estrofa. El estribillo «ay sí, ay no» funciona casi como un juego vocal, fácil de aprender incluso para quien se suma a la ronda sin conocer el resto de la letra.
Curiosamente, la letra mezcla lo sagrado con lo cotidiano sin ningún pudor: el anuncio del nacimiento de Jesús por el canto de los gallos convive con la estrofa de «doña María» y sus peras poco maduras pero buenas cocidas, un guiño costumbrista muy propio de los villancicos populares, que casi siempre acaban hablando de comida en algún momento.
Cómo se canta tradicionalmente
Como buena parte del repertorio de zambomba, este villancico se canta acompañado de instrumentos populares, la propia zambomba marcando el ritmo grave de fondo, panderetas, y palmas que refuerzan el compás del estribillo. No hace falta ninguna formación musical para unirse, de hecho es de esos cantos pensados para que participe todo el que esté alrededor de la mesa o del brasero, aunque solo se sepa el estribillo.
Si te interesa conocer más sobre cómo ha llegado esta tradición hasta hoy, tenemos un repaso completo a la historia del villancico y sus cinco siglos de tradición en España.
Otros villancicos populares con el mismo aire
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Preguntas frecuentes
¿Quién escribió el villancico A las doce de la noche?
No tiene autor conocido. Es un villancico de tradición oral y popular, transmitido de generación en generación en el entorno de las zambombas andaluzas.
¿Qué significa el estribillo «ay sí, ay no»?
Funciona como un juego vocal sin un significado literal cerrado, pensado para que sea fácil de cantar y de repetir en grupo, algo muy habitual en el repertorio popular de zambomba.
¿En qué momento de la Navidad se suele cantar?
Principalmente en las zambombas y reuniones familiares de Nochebuena, aunque también aparece en fiestas populares navideñas durante todo diciembre.
¿Qué instrumentos se usan para acompañarlo?
Sobre todo la zambomba, la pandereta y las palmas, aunque en muchas reuniones informales basta con cantarlo a capela.









