Hay discos que nadie se espera. El número 47 en la discografía de Bob Dylan no podía ser más sorprendente: villancicos. Esa voz ronca, rasposa, que ha cantado sobre la guerra, el amor y la injusticia a lo largo de seis décadas, entonando «Here Comes Santa Claus» o «Winter Wonderland». Y sin embargo funciona, porque Dylan no interpreta los clásicos navideños con reverencia sino con la misma actitud que lo hace todo: a su manera.
Christmas In The Heart se publicó en octubre de 2009, y desde el primer momento fue noticia no solo por el contenido sino por el destino de la recaudación: todas las regalías van íntegramente a organizaciones benéficas de lucha contra el hambre, entre ellas Feeding America y el Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Dylan no se quedó un céntimo del disco.
¿Qué canciones incluye Christmas In The Heart?
El álbum recoge 15 clásicos navideños en inglés, la mayoría reconocibles para cualquiera que haya pasado una Navidad frente a una película americana. La lista incluye:
- Here Comes Santa Claus — uno de los títulos más reconocibles del repertorio navideño anglosajón.
- Do You Hear What I Hear? — una de las baladas navideñas más versionadas de la historia.
- Winter Wonderland — un clásico que suena en cada centro comercial de noviembre a enero.
- Must Be Santa — probablemente la versión más celebrada del disco, con un ritmo de polca que no esperas de Dylan.
- Silver Bells y I’ll Be Home for Christmas — dos de las piezas más emotivas del álbum.
- O Come All Ye Faithful (Adeste Fideles) — el villancico más clásico del disco, cantado en un inglés austero y sobrio.
- Have Yourself a Merry Little Christmas, Little Drummer Boy, The First Noel, O Little Town of Bethlehem, Hark the Herald Angels Sing, Santa Claus Is Comin’ to Town y Auld Lang Syne.
El orden del disco alterna los villancicos religiosos con los puramente festivos, y la selección de Must Be Santa, con su ritmo de polca y su estribillo grupal, acabó siendo uno de los momentos más virales del álbum.
Bob Dylan cantando villancicos: ¿por qué funciona?
La primera reacción de muchos fans fue escepticismo, o directamente incredulidad. Dylan cantando «Adeste Fideles» no encaja fácilmente en la imagen que tienes de él cuando piensas en Highway 61 Revisited o Blood on the Tracks. Y sin embargo, el disco tiene algo que funciona precisamente por esa contradicción.
Su voz, que lleva décadas transformada en algo entre el whisky y la grava, le da a los villancicos una textura que ningún intérprete convencional puede darles. Cuando Dylan canta «I’ll Be Home for Christmas» hay algo genuino ahí dentro que va más allá de la interpretación técnica. Es un hombre de más de sesenta años cantando sobre volver a casa en Navidad, y eso pesa de otra manera.
El arreglo musical tampoco es el de un disco navideño al uso. Hay momentos de big band, de country, de rock clásico y de esa polca de «Must Be Santa» que parece salida de una festa de pueblo. Dylan no intenta hacer el disco navideño perfecto; hace el disco navideño que le da la gana.
El gesto solidario detrás del disco
Hay un detalle que suele quedarse fuera de la conversación sobre este disco: Dylan no se llevó ningún beneficio económico de él. Todas las regalías fueron íntegramente a organizaciones de lucha contra el hambre: Feeding America en Estados Unidos, Crisis en el Reino Unido y el Programa Mundial de Alimentos de la ONU a nivel global.
Para alguien que lleva décadas en la cima de la industria musical, hacer un disco navideño y darlo completamente a la beneficencia es un gesto que dice mucho. Y explica por qué el disco no tiene ningún cinismo detrás: no es un producto comercial disfrazado de emotividad. Es un trabajo honesto que además hace algo útil con su éxito.
¿Para quién es este disco?
Si tienes en la familia a alguien que es fan de Dylan, ya tienes el regalo de Navidad resuelto. Es el tipo de cosa que un admirador real no compraría por sí mismo — «un disco de villancicos de Dylan» no es lo primero que buscas en la tienda de música— pero que cuando lo tiene entre las manos entiende perfectamente.
También funciona para los amantes de la música navideña que quieren algo fuera de lo habitual. Los discos de villancicos de siempre son bonitos, pero Christmas In The Heart tiene una personalidad que muy pocos álbumes navideños pueden presumir. La única excepción podría ser el A Christmas Gift for You de Phil Spector o el álbum navideño de Nat King Cole, pero ahí ya entramos en debates que se prolongan hasta Reyes.
Si la música navideña es tu terreno y te gustan los regalos con historia detrás, puedes combinar este disco con algo como la frase navideña de Charles Schulz sobre hacer algo por los demás, que encaja perfectamente con el espíritu de este álbum. Y si buscas ideas para acompañar el regalo con algo visual, echa un vistazo a qué canciones de películas navideñas resuenan también en la cultura pop, como esta canción de Pesadilla antes de Navidad.
Preguntas frecuentes sobre Christmas In The Heart de Bob Dylan
¿Cuándo se publicó Christmas In The Heart?
El disco salió el 13 de octubre de 2009, convirtiéndose en el álbum número 47 de Bob Dylan. Su lanzamiento en pleno otoño le permitió tener presencia en las tiendas durante toda la temporada navideña.
¿Cuántas canciones tiene el disco?
El álbum incluye 15 temas, todos villancicos y canciones navideñas clásicas en inglés. No hay ninguna canción original de Dylan; el disco es completamente de versiones.
¿Las regalías del disco se donaron a la beneficencia?
Sí. Dylan decidió donar todas sus regalías a Feeding America, Crisis y el Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Él no recibió ningún ingreso personal del disco.
¿Qué canciones son las más recomendadas para escuchar primero?
Para empezar, «Must Be Santa» es la más sorprendente y divierte incluso a quien no conoce bien a Dylan. Después, «I’ll Be Home for Christmas» y «Have Yourself a Merry Little Christmas» muestran el lado más emotivo del disco.









