El olor del solomillo asándose con bacon en el horno, mezclado con el punto fuerte del queso azul al calor en el cazo, es uno de esos aromas de diciembre que se quedan grabados. Estas brochetas navideñas son el segundo plato perfecto cuando quieres algo festivo, sabroso y que no te obligue a pasarte el día entero en la cocina. Con cuatro pinchos bien montados y una salsa cremosa que se hace en diez minutos, tienes la cena de Nochebuena resuelta.
Ingredientes para 4 personas
- 12 medallones de solomillo de cerdo de 1,5 cm de grosor
- 12 champiñones frescos
- 12 tiras de bacon
- 250 ml de nata líquida para cocinar
- 100 g de queso Cabrales (o gamonedo o picón)
- 1 chorrito de brandy
- 1 cucharadita de harina
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta negra
- 4 pinchos de brocheta metálicos o de madera
El queso Cabrales es el más intenso de los tres. Si en casa no todos son fans de los quesos fuertes, el gamonedo da un sabor más suave y también queda muy bien con la nata. El picón es una opción intermedia. Lo que no debes cambiar es la nata: tiene que ser para cocinar, no la de montar.
Cómo preparar las brochetas paso a paso
Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Mientras coge temperatura, envuelve cada medallón de solomillo con una tira de bacon, dando una vuelta completa. El bacon actúa como barrera que retiene los jugos del cerdo durante el asado y le da ese punto crujiente exterior.
Monta las brochetas alternando un medallón y un champiñón: empieza por el champiñón, luego el medallón, y así hasta que tengas 3 medallones y 3 champiñones en cada pincho. Coloca las cuatro brochetas en una fuente apta para horno con un chorrito de aceite en el fondo, salpimienta al gusto y mete al horno durante 10-15 minutos hasta que el bacon esté dorado y el solomillo cocinado por dentro.

Mientras las brochetas están en el horno prepara la salsa. Desmenuza el queso con un tenedor hasta que quede en trozos pequeños. En un bol, disuelve la harina en la nata fría y bate con unas varillas o un tenedor para que no salgan grumos. Añade el queso desmenuzado y mezcla bien. Vierte la mezcla en un cazo pequeño, añade el brandy y calienta a fuego medio-bajo removiendo sin parar hasta que empiece a hervir y la salsa espese un poco. Retira del fuego en ese momento.
Sirve las brochetas en el plato y vierte la salsa por encima justo antes de llevar a la mesa, o ponla en una salsera aparte para que cada uno se sirva a su gusto. Las dos opciones funcionan bien.
Trucos para que queden perfectas
Si usas pinchos de madera, remójalos en agua fría durante 30 minutos antes de montar las brochetas. Así no se queman en el horno. Con los metálicos no hace falta, aunque ten cuidado al sacarlos porque abrasan.
El punto del solomillo importa. A 200 °C y 12 minutos queda ligeramente rosado por dentro, que es lo ideal para que no se quede seco. Si lo prefieres más hecho, llégale a los 15 minutos, pero no te pases o la carne perderá jugosidad. Puedes comprobarlo cortando un medallón por la mitad antes de sacar la bandeja.
Para la salsa, la temperatura baja es tu aliada. A fuego fuerte el queso se pega al fondo y la nata se corta. Paciencia y fuego suave, removiendo con cuchara de madera o espátula de silicona.
Con qué acompañar estas brochetas
Un puré de patata casero, un arroz blanco o unas verduras asadas son el acompañamiento ideal. La salsa de queso es bastante contundente, así que el acompañamiento conviene que sea sencillo para que no compita con el protagonismo del plato. Si quieres hacer una cena de Navidad 2026 redonda, puedes planificar los demás platos con tiempo; en nuestra guía de cesta de Navidad en Ikea encontrarás ideas para los entrantes y los postres sin salirte del presupuesto.
Para terminar la cena con un toque dulce sin mucho trabajo, el postre navideño de nueces al fondant es una opción que se prepara con antelación y queda muy vistosa en la mesa.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar las brochetas con antelación?
Sí. Puedes montar las brochetas unas horas antes y guardarlas tapadas en la nevera. Sácalas 15 minutos antes de meterlas al horno para que no entren demasiado frías. La salsa también se puede hacer con antelación y recalentar a fuego suave justo antes de servir.
¿Qué queso puedo usar si no encuentro Cabrales?
Gamonedo y picón son los sustitutos más cercanos y los menciona la propia receta. Si no encuentras ninguno de los tres, cualquier queso azul cremoso funciona: Gorgonzola, Roquefort o un queso azul nacional de supermercado. El sabor cambia un poco pero el resultado sigue siendo muy bueno.
¿Puedo hacerlas sin horno, en la sartén?
Sí, aunque el resultado no es exactamente igual. En una sartén grande con un poco de aceite, a fuego medio-alto, cocina las brochetas unos 4-5 minutos por cada lado hasta que el bacon esté dorado y el solomillo cocinado. La sartén te da más control del punto, pero el horno dora más uniformemente.
¿Cuánto tiempo se conservan las sobras?
Las brochetas cocinadas se conservan en la nevera hasta 2 días, bien tapadas. La salsa de queso también aguanta 2 días en un recipiente hermético. Para recalentar, usa el microondas a potencia media o la sartén a fuego suave; si la salsa se espesa demasiado, añade un chorrito de nata y remueve.









