Hay chistes navideños que llevan tantos años circulando que ya forman parte del repertorio fijo de cualquier sobremesa. Este es uno de ellos, y junta dos cosas que no deberían combinar nunca, la tradición más antigua de la Navidad y la tecnología más moderna que llevamos en el bolsillo.
El chiste de la estrella y el GPS
Los tres Reyes Magos llevan días cruzando el desierto siguiendo la estrella. De pronto, uno de ellos saca el móvil, abre el GPS y dice: «Chicos, según esto nos quedan 40 kilómetros para llegar a Belén, pero la estrella nos está llevando por un camino que añade una hora». Los otros dos se miran y responden a la vez: «La estrella no tiene fallos de cobertura».
El chiste funciona porque todos hemos discutido alguna vez con el copiloto sobre si hacer caso al navegador o al instinto, y trasladar esa escena tan de cada día a los Reyes Magos cruzando el desierto le da la vuelta de tuerca que hace gracia.
Más chistes en la misma línea
Si te ha gustado este, aquí van un par de variaciones sobre el mismo tema para completar la sobremesa.
Uno de los Reyes Magos le dice a otro: «Llevamos tres noches siguiendo esta estrella y sigo sin entender por qué no descargamos el mapa offline antes de salir de casa».
Y el tercero, el más práctico de los tres, remata: «Eso sí, como la estrella se quede sin batería, estamos todos perdidos».
Y todavía hay una tercera variante que circula por los grupos de familia en diciembre: Melchor le pregunta a Baltasar si ha puesto ya la ubicación de Belén en el mapa, y Baltasar contesta que no hace falta, que sigan la estrella como llevan hacienda toda la vida, que «esto no es cuestión de datos móviles».
Por qué la estrella de Belén sigue siendo un chiste fácil
La estrella de Belén es uno de los símbolos más reconocibles de toda la iconografía navideña, aparece en beléns, en árboles y en la punta de la mayoría de las tarjetas de felicitación. Precisamente por ser tan conocida, cualquier chiste que la mezcle con algo actual, un GPS, un grupo de WhatsApp o una app de mapas, conecta al instante con quien lo escucha, porque no hace falta explicar de qué estrella hablamos.
Este tipo de humor, el que mezcla tradición con tecnología actual, funciona especialmente bien en las sobremesas familiares porque lo entienden tanto los abuelos, que conocen de sobra la historia de los Reyes Magos, como los más jóvenes, que llevan el GPS integrado en su día a día desde que tienen memoria. Es de los pocos chistes que hacen gracia a todas las generaciones sentadas a la misma mesa.
Si buscas más chistes para la sobremesa de estas fiestas, en esta recopilación de chistes navideños para reírse en familia hay unos cuantos más del mismo estilo. Y si prefieres un repaso más completo de humor navideño, con viñetas incluidas, echa un vistazo a esta selección de los mejores chistes y viñetas de Navidad.
Y si te interesa conocer mejor a los protagonistas del chiste, en la guía de personajes de la Navidad tienes el origen de los Reyes Magos junto al resto de figuras navideñas de cada región.
Cómo contarlo para que haga más gracia
Como con cualquier chiste, el remate final marca la diferencia. Deja una pausa breve antes de la respuesta de «la estrella no tiene fallos de cobertura», para que se note que es la réplica y no una frase más de la historia. Si lo cuentas en voz alta, imitar el tono de dos personas discutiendo por el camino a seguir, como cuando alguien en el coche no se fía del navegador, ayuda a que se entienda la gracia sin tener que explicarla después.
También funciona bien contarlo justo después de que alguien de la mesa discuta de verdad con el navegador del coche, aprovechando ese momento real para meter el chiste como remate. Ese tipo de conexión con algo que acaba de pasar suele arrancar más risas que contarlo sin más, sin ningún gancho previo.
Otros momentos para sacar este chiste
Además de la sobremesa, este chiste funciona muy bien en la cabalgata de Reyes, mientras se espera a que pasen las carrozas, o en cualquier viaje largo en coche durante las fiestas, cuando el copiloto y el conductor no se ponen de acuerdo con la ruta que marca el navegador. También es un clásico para acompañar la felicitación de Reyes por WhatsApp, mezclado con algún emoji de estrella y de mapa para reforzar la broma.
Otros chistes navideños que mezclan tradición y tecnología
La estrella y el GPS no son el único ejemplo de este tipo de humor. Papá Noel repartiendo regalos con la ayuda de una app de reparto, los Reyes Magos comentando que este año hay que hacer cola virtual para entrar en Belén, o el propio Niño Jesús recibiendo una notificación de que su pedido llegará con retraso son variaciones del mismo recurso: coger algo sagrado de la tradición navideña y chocarlo con la vida cotidiana de ahora mismo.
Ese contraste explica por qué este tipo de chistes se renuevan cada año sin perder gracia, porque el marco de siempre, la estrella, el desierto, los tres Reyes, se mantiene igual mientras la tecnología que se les añade va cambiando con el tiempo.
Preguntas frecuentes sobre este chiste
¿Puedo contar este chiste en una cena con niños?
Sí, es un chiste totalmente familiar, sin doble sentido ni contenido inapropiado, funciona bien tanto con adultos como con niños que ya conozcan la historia de los Reyes Magos.
¿De dónde viene la tradición de la estrella de Belén?
Según el relato bíblico, una estrella guió a los Reyes Magos desde oriente hasta el lugar donde había nacido Jesús, y desde entonces se representa en lo alto de árboles y belenes como símbolo de ese viaje.
¿Hay más chistes sobre los Reyes Magos en la web?
Sí, tienes varias recopilaciones de humor navideño en la web con chistes sobre Papá Noel, los Reyes Magos y las tradiciones típicas de estas fechas, enlazadas más arriba en este mismo artículo.
¿Por qué este tipo de chistes triunfan tanto en Navidad?
Porque mezclan algo que todo el mundo conoce, la historia de los Reyes Magos siguiendo la estrella, con algo cotidiano como el GPS del móvil, y ese choque entre lo antiguo y lo moderno es precisamente lo que provoca la risa.









