Una cosa está clara, no hay Navidad que se precie sin una buena cesta. Y es que este regalo siempre agrada a todo el mundo, sin importar el sector al que se dediquen o el nivel de responsabilidad en la empresa. Tanto por su variedad como por su contenido tan propio de la estación, este fantástico presente levanta el ánimo de todos los trabajadores. Por esa razón, en esta guía te contamos todo lo que necesitas saber para comprar cestas navideñas.

¿Qué es la Cesta de Navidad?

Seguramente la mayoría pensarán que una cesta de Navidad es precisamente eso, una cesta. Sin embargo, esta se entiende mejor como una tradición que como una cosa. En concreto, se trata de la costumbre navideña que consiste en regalar un lote de productos típicos de la época, como dulces, embutidos, conservas y bebidas alcohólicas. Tal celebración se realiza sobre todo como regalo a los empleados de una empresa, aunque también es habitual que se haga como un regalo particular para amigos, familiares, proveedores, etc.

Tipos de cestas navideñas para empresas

Regalar la tradicional cesta de mimbre puede suponer un problema de almacenamiento para grandes empresas. Además, puede resultar algo más cara precisamente por tener un envoltorio como ese. Por esa razón existen varios tipos de cestas, de modo que cualquiera pueda acceder al que mejor se adapte a sus necesidades. Ordenados de menor a mayor contenido estas serían las variedades principales:

  • Estuches regalo.
  • Lotes de Navidad.
  • Cestas de Navidad y cuévanos.
  • Baúles navideños.

Estuches regalo

Comprar Cestas de Navidad para Empresas – La Guía Completa 9

Los estuches consisten en pequeños packs que contienen entre 3 y 15 productos. Por su tamaño, los productos que se incluyen suelen ser versiones de menor volumen, como una botella de alcohol que contiene 25cl en vez de 75cl. Se presentan en pequeñas cajas de madera o metal, aunque en sus versiones más asequibles pueden ser de plástico o cartón.

Aunque su composición suele ser sencilla, la calidad puede alcanzar cualquier nivel, hasta el más exclusivo. Todo depende de la inversión que se haga.

Lotes

Comprar Cestas de Navidad para Empresas – La Guía Completa 10

Los lotes suelen ser la opción más habitual ya que, normalmente, se presentan en cajas de un tamaño medio, grande o muy grande. Tal versatilidad es muy útil, pues son más fáciles de transportar que la habitual cesta y, al evitar una presentación ostentosa, abaratan el coste. Además, esto favorece que el contenido sea de mayor calidad. Los productos que incluye pueden ser de lo más variado, llegando a incluir jamón o paleta.

Cestas y cuévanos

Comprar Cestas de Navidad para Empresas – La Guía Completa 11

Como no, las cestas son las reinas de las fiestas. De uno, dos, tres y hasta cuatro pisos, se caracterizan por una presentación muy cuidada. Al ser las más extendidas, las hay de todos los tamaños, calidades y precios. Precisamente por ser el producto más reconocible, generan una mayor ilusión al recibirlas. Si, además, estas incluyen un buen jamón ibérico, la cosa se eleva para lograr un regalo inigualable. En cuanto al cuévano, se trata de una cesta de mimbre con la base más baja y una asa más grande. La diferencia apenas es perceptible, pero es posible que encuentres este nombre en la descripción de un producto a la hora de comprarlo.

Baúles

Comprar Cestas de Navidad para Empresas – La Guía Completa 12

Quizás los baúles sean la variedad más exclusiva de la lista. Se trata de la opción que más productos suele integrar en su gama de precio. Gracias al tamaño de un baúl, se puede meter en el todo tipo de productos. Su presentación también suele ser sorprendente, siendo el regalo más apto para clientes de alto nivel o trabajadores con mayor rango en la empresa.

Porque regalar cestas de navidad a los empleados

Una cesta de Navidad es un regalo corporativo. Por definición, este tipo de presentes implican toda una serie de beneficios que van más allá de la alegría del propio trabajador.

También te puede interesar:
Moños de Listón

En primer lugar, está la reconfortante sensación de regalar algo. Saberse responsable de hacer feliz a los demás ya debería ser una razón más que contundente.

En segundo lugar, es una práctica que puede mejorar la productividad de la empresa. Esto es un principio básico de los regalos corporativos. Un buen obsequio genera motivación y sensación de ser valorado, lo que da lugar a un mayor rendimiento y compromiso por parte del trabajador. Además, si todos los empleados la reciben, se genera una atmósfera de alegría que aumenta la producción y las ganas de dar lo mejor de uno mismo.

Por último, los empleados no son seres aislados, sino que tienen todo un entorno de amigos y familiares. Ellos conocen la empresa gracias a los empleados que trabajan en ella y tienen una idea de su prestigio. Regalar una cesta mejora este prestigio y no hacerlo lo empeora. Esta tradición puede ser una oportunidad para expandir la marca. Por ejemplo, se puede presentar la cesta con el logo de la empresa. De este modo, cuando las cestas lleguen a las casas de los empleados, habrá mucha gente que verá ese logo. Gracias a la experiencia que se genera en torno a la cesta, la relacionará de forma positiva con la marca.

Cestas para todo tipo de empleados

La cultura actual se caracteriza por resaltar las características que nos hacen diferentes y únicos. Esto se debe tener en cuenta a la hora de regalar a los empleados, pues, en efecto, cada uno es único. Por eso, existen diferentes tipos de cestas para todos los gustos:

  • Vegetarianas.
  • Veganas.
  • Eco y respetuosas con el medio ambiente.
  • Sin alcohol.
  • Sin azucar.
  • 100% productos del mar.
  • Especializadas en embutidos.
  • Centradas en dulces.
  • Enfocadas en alcohol.
  • Especiales para Noche Vieja, con kit anti-resaca.

Siempre está bien tener en cuenta cómo son tus empleados para regalarles la cesta perfecta. Si atiendes al detalle de este modo, tus trabajadores lo notarán y el aprecio por el regalo se multiplicará.

Donde comprar lotes y cestas de Navidad

Existen infinidad de opciones para conseguir una cesta de Navidad para los empleados, aunque las principales son:

  • Pequeño comercio.
  • Supermercados.
  • Hipermercados y grandes superficies.
  • Empresas distribuidoras.
  • Empresas fabricantes.

Pequeño comercio

No es el más habitual, aunque siempre hay quien las ofrece en su establecimiento para sacar un extra en Navidad. Aquí la variedad está limitada a cada local, aunque se suele respetar mucho la relación calidad-precio. Es una opción rápida y cercana para empresas de pequeño tamaño que apuestan por el comercio local.

Supermercados

Cada vez es más común encontrarlas en un pequeño espacio del super. No obstante, esta es quizás la opción menos recomendable porque suelen hinchar el precio para sacar mayor rentabilidad. Si tu empresa quiere regalar cestas, esta sería la alternativa de último momento, cuando ya no quedan en otros sitios.

Hipermercados y grandes Superficies

Este es el punto intermedio para comprar una cesta ya que ofrecen más variedad que los lineales anteriores y a un precio razonable. Por ejemplo, Macro hace buenos precios a las empresas, además, siempre dan factura, lo que permiten deducir el IVA fácilmente.

Empresas distribuidoras

Aquí la cosa ya mejora bastante, pues se trata de empresas especializadas que compran a fabricantes. Por esa razón suelen ofrecer mejores precios que cualquiera de los anteriores y con un catálogo bien amplio. Si tu empresa está pensando en comprar por esta vía, seguramente encuentre ofertas y opciones más que adecuadas.

Empresas fabricantes

En cualquier caso, esta es la opción que se lleva la palma. Al fin y al cabo, todos los demás proveedores deben recurrir a los fabricantes, y lo hacen porque es la mejor opción.

Comprar cestas para tus empleados a fabricantes como GaleraRegalos, permite hacerlo al mejor precio, ya que no hay intermediarios. Cabe añadir que esta opción permite una variedad infinita de posibilidades, pues las cestas o lotes se pueden confeccionar totalmente a medida. Por último, esta opción también da la posibilidad de hacer pedidos de gran volumen con presupuestos a medida, lo que abarata todavía más los costes.

Cuándo se regala la Cesta de Navidad

Como hemos comentado, según la tradición de las islas británicas, la cesta de Navidad se entrega el día 26 de diciembre. De todos modos, esta fecha está más arraigada allí que aquí. Dado que son muchas las culturas que siguen esta tradición, cada una lo hace con sus propios detalles, incluyendo el día en el que se da. Además, el mundo es un lugar cada vez más frenético, de modo que, realmente, no hay un día obligado para hacer entrega de tan agradable presente. Puedes encontrar en este artículo más detalles sobre cuándo se regalan las cestas de Navidad en España.

También te puede interesar:
Regala un bolso de mano

La única norma respecto al cuándo es que sea en torno al día de Navidad. Por eso, muchos jefes aprovechan la cena de empresa para hacer la entrega de la cesta, y esta puede caer en días muy distintos cada año. Lo más recomendable es que se regale el día que mejor cuadre para que la empresa se pueda organizar bien.

Es obligatorio regalar la cesta de navidad

Una de las dudas más habituales al respecto de esta tradición es si es obligatoria para las empresas. La verdad es que esto varía según cada caso, por lo que vamos a verlos más en profundidad.

Empresas que no están obligadas a regalar cestas de Navidad

Existen dos casos en los que las empresas no están obligadas a regalar una cesta a sus empleados. El primer caso, y el más evidente, es aquel en el que la empresa nunca ha regalado una cesta a sus trabajadores. No existe ninguna jurisdicción que dictamine la obligatoriedad de regalar nada a los empleados por Navidad.

El segundo caso es aquel en el que la cesta es parte de un sistema de logros u objetivos, aunque la empresa esté habituada a entregar lotes navideños. Si el trabajador no alcanza el rendimiento mínimo exigido por la empresa para obtener este extra, esta no tendrá por qué regalárselo.

Empresas que si están obligadas a regalar cestas en Navidad

En este caso, solo hay que darle la vuelta a la tortilla. Si la empresa ya ha obsequiado a sus empleados con una cesta el año anterior, tendrá la obligación de mantener esta costumbre cada año.

La razón detrás de esta curiosidad es que el Tribunal Supremo lo sentenció así en 2016. Esto fue debido a que la crisis del 2008 trajo consigo una larga lista de empresas que dejaron de regalar cestas para ajustar mejor sus cuentas. No obstante, aquellos trabajadores que llevaban años recibiendo un lote navideño esperaban recibirlo como parte normal de su sueldo. El Tribunal Supremo entendió que privar de este regalo a los trabajadores era como negarles una paga extra. Así pues, desde entonces la cesta de Navidad es un derecho del trabajador, siempre que la haya recibido previamente.

¿A partir de cuántos años es obligatorio que una empresa regale cestas?

Este es un punto de debate, aunque hay cierto consenso al respecto. La primera condición que se ha de cumplir es que la cesta no sea una recompensa puntual. Esto importante porque se entiende que es un extra aislado que no forma parte del sueldo habitual del trabajador.

Para que se entienda que una cesta es parte del sueldo del empleado, la tradición debe haber subsistido el tiempo justo como para que los empleados estén acostumbrados a ella. Esto supone que, otro año más, el trabajador esperará contar con este extra.

Al entenderse como un sueldo extra, el precio de la cesta tampoco puede disminuir de un año a otro. La justificación es la siguiente: si cada año que pasa un trabajador percibe un sobresueldo equivalente a un valor determinado, este se mantiene en el tiempo. Al igual que un sueldo, no se puede bajar. Así pues, el precio de la cesta, que se entiende como un sobresueldo en especias, tiene que ser el mismo, o superior, cada año.

Como es lógico, intentar mantener la cesta abaratándola no es una práctica valida ante la Ley. Esto supone que, aunque la empresa vaya mal económicamente, debe realizar este regalo a finales de año. En cualquier caso, la cesta no debe ser un punto de conflicto, sino de encuentro. Si hay acuerdo entre empresario y empleados, es posible reducir el coste de este regalo o incluso eliminarlo.

Sin embargo, la recomendación es mantener la cesta de Navidad como una tradición siempre que se pueda ya que es un incentivo de gran valor emocional.