Llega el correo del departamento de recursos humanos convocando la comida de Navidad, y en la oficina se cruzan dos reacciones muy distintas: la de quien ya está pensando en el vestido nuevo y la de quien empieza a contar las horas que faltan para que termine. La comediante Phyllis Diller tenía clarísimo en cuál de los dos bandos estaba.
Lo que me gusta de las fiestas de Navidad de empresa es tener que buscar otro trabajo al día siguiente.
Phyllis Diller
Quién era Phyllis Diller
Phyllis Diller fue una de las cómicas más influyentes de la televisión estadounidense de los años sesenta y setenta, conocida por un humor autocrítico y directo que abrió camino a generaciones de humoristas que vinieron después. Su estilo se basaba en frases cortas y contundentes, del tipo que funcionan igual de bien cuarenta años después de dichas, y esta sobre las fiestas de empresa es un buen ejemplo de por qué su humor sigue circulando hoy en tarjetas, calendarios y redes sociales cada diciembre.
Por qué esta broma sigue haciendo gracia
La gracia está en el giro final: empiezas esperando un elogio a la fiesta de empresa y terminas con una pulla sobre lo mal que suelen salir estas celebraciones. Ahí está el motivo de que la frase haya sobrevivido tanto tiempo, porque describe algo que mucha gente ha vivido en carne propia, ese momento incómodo en el que un compañero bebe de más, alguien dice algo que no debería delante del jefe, o la conversación deriva hacia temas que el lunes siguiente nadie quiere recordar.
No hace falta haber trabajado en una gran empresa para reconocerse en la broma. Cualquier celebración de fin de año con compañeros de trabajo tiene ese punto de tensión entre las ganas de pasarlo bien y la conciencia de que el lunes hay que volver a verse las caras en la misma oficina.
Cómo sobrevivir a la fiesta de empresa sin acabar como en el chiste
Hay un par de cosas que suelen marcar la diferencia entre pasarlo bien y arrepentirse el lunes. Controlar el ritmo de las copas es la primera, porque el alcohol y las confidencias laborales casi nunca combinan bien. La segunda es recordar que, por muy relajado que sea el ambiente, sigues delante de tu jefe y tus compañeros, no de tus amigos de toda la vida. Y la tercera, quizá la más importante, es no perder de vista que estas celebraciones también son una oportunidad para hablar con gente del equipo con la que apenas cruzas palabra el resto del año, sin que haga falta forzar nada.
Si te toca organizar la fiesta o preparar alguna presentación de cierre de año para el equipo, en nuestra guía sobre imágenes de Navidad para PowerPoint tienes recursos para darle un aire más festivo sin complicarte.
Otras frases de Navidad con un punto de humor
Si te ha gustado el tono irreverente de esta frase, también tenemos una recopilación de frases de Navidad de humor negro navideño que se ríen sin piedad de los ritos más repetidos de estas fechas. Y si prefieres algo más reflexivo, esta frase de Navidad sobre el calor de la compañía va justo en la dirección contraria.
Preguntas frecuentes
¿Quién dijo la frase sobre buscar trabajo tras la fiesta de empresa?
Se atribuye a la cómica estadounidense Phyllis Diller, conocida por su humor directo y autocrítico en la televisión de los años sesenta y setenta.
¿Por qué esta frase se sigue compartiendo cada Navidad?
Porque describe con humor una situación que mucha gente reconoce, el punto incómodo entre pasarlo bien con los compañeros y que algo se tuerza en la fiesta de fin de año de la empresa.
¿Es recomendable usar esta frase en una tarjeta o mensaje de trabajo?
Funciona bien en un ambiente distendido y entre compañeros con confianza, pero conviene evitarla en comunicaciones formales o dirigidas a superiores, ya que el humor negro no siempre se interpreta igual.









