Hay villancicos que no se cantan sentados, se cantan de pie, cogidos de la mano y dando vueltas. La Marimorena es uno de esos, una ronda que lleva pasándose de generación en generación en los colegios y en las casas, y que en cuanto suena el «ande, ande, ande» hace que hasta el más soso de la familia acabe dando palmas.
Si buscas la letra completa y el significado de cada estrofa, tienes el análisis a fondo en «Ande, ande, ande, la Marimorena»: letra y significado. Aquí nos quedamos con la parte práctica, cómo montarla en corro esta Nochebuena para que los peques y los no tan peques la disfruten.
La letra, para tenerla a mano
«Ande, ande, ande, la marimorena,
ande, ande, ande, que es la Noche Buena.»
En el portal de Belén,
hay estrellas, sol y luna,
la virgen y San José,
y el niño que está en la cuna.
«Ande, ande, ande…»
En el portal de Belén,
gitanillos han entrado,
y al niño que está en la cuna,
los pañales le han robado.
«Ande, ande, ande…»
Los pastores que supieron
que el niño quería fiesta,
hubo un pastor que rompió
tres pares de castañuelas.
«Ande, ande, ande…»
Cómo montar el corro en casa
No hace falta ser muchos, con cuatro o cinco personas ya se puede formar el corro. Os colocáis cogidos de la mano en círculo y en el estribillo «ande, ande, ande» os movéis hacia un lado dando pasitos cortos, marcando el ritmo con los pies. En las estrofas, el corro se para y cada uno canta mirando al centro, como si contara la historia entre todos.
Si hay niños pequeños que aún no se saben la letra entera, que se queden solo con el estribillo, que es lo más pegadizo y lo que más se repite. Un adulto puede ir cantando las estrofas y todos se suman en el «ande, ande, ande», así nadie se queda callado y la ronda no se corta.
Con qué instrumentos acompañarla
Un pandero es lo más típico, pero también valen unas castañuelas, una zambomba si teneis en casa, o simplemente palmas. Lo importante es marcar bien el compás del estribillo, que es el que lleva el peso de toda la ronda. Si no tenéis instrumentos, dos cucharas de madera chocando entre sí hacen un ritmo estupendo para los más pequeños.
Otras rondas y villancicos que combinan bien en la misma sesión familiar son Zumba, zúmbale al pandero, que tiene un ritmo muy parecido, o Los peces en el río, que a los niños les hace mucha gracia por su letra. Si quieres conocer cómo han llegado hasta hoy este tipo de canciones, en la historia del villancico se explica su origen con más detalle.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas personas hacen falta para el corro?
Con tres o cuatro ya funciona, aunque cuantos más seáis, más anima. En los coles suele cantarse con toda la clase cogida de la mano.
¿Es difícil aprenderse la letra?
El estribillo se pilla a la primera. Las estrofas llevan un poco más, pero con dos o tres rondas seguidas ya se queda pegado.
¿Se puede cantar sin instrumentos?
Sin problema, con palmas y los pasos del corro es suficiente. Los instrumentos ayudan a marcar el ritmo, pero no son imprescindibles.









