Chistes de Navidad en familia: solos y acompañados

Hay un momento en las Navidades en que alguien siempre cuenta un chiste. Suele ser en la sobremesa, cuando el tizón ya está digiriendose y la conversación empieza a agotar temas. Ese momento es el de los chistes navideños, y los que mejor funcionan son los que le llegan igual al que pasa las fiestas rodeado de familia que al que las pasa más tranquilo.

El clásico del caracol: el chiste de las navidades solo

Antes de nada, el chiste que le dio nombre a esta página. Es uno de esos que se cuentan a medias, con la segunda parte llegando en el momento más inesperado:

Un hombre está poniendo los adornos de Navidad cuando de pronto llaman a la puerta. Al abrirla se encuentra con un caracol que le dice:

— Como estas Navidades hace mucho frío… ¿me dejas pasarlas contigo?

El hombre le da una patada y lo manda al quinto pino.

En agosto llaman a la puerta y una vez más se encuentra con el caracol, que lo mira enfadado y dice:

— ¡Eh! ¿Por qué me pegas?

Caracol navideño protagonista del chiste clásico de Navidad
Chistes de Navidad en familia: solos y acompañados 2

La gracia de este chiste está en la pausa. El caracol ha tardado ocho meses en llegar desde donde lo mandaron, y lo único que quiere saber es por qué le pegaron. Es el retrato perfecto de alguien que tiene todas las razones del mundo para quejarse pero se ha tomado su tiempo para hacerlo. Un humor muy navideño, en el fondo.

Chistes de Navidad sobre la familia y las reuniones

La familia navideña es una fuente inagotable de material cómico. No porque las familias sean malas, sino porque las Navidades crean situaciones que en ningún otro momento del año se producen. Aquí van algunos favoritos para llevar a la próxima cena:

— ¿Qué diferencia hay entre la Navidad y el trabajo?
— En Navidad también hay turnos, pero al menos los adornos son más bonitos.

— En mi familia somos tan organizados que hasta los conflictos los tenemos en el mismo orden todos los años.
— ¿Y eso está bien?
— Hombre, al menos sabemos a qué hora acaban.

— Este año mis suegros vienen a pasar la Nochebuena en casa.
— ¿Y cómo lo llevas?
— Bien. He instalado una tele nueva en el cuarto de invitados y otra en la cocina.
— ¿Para que tengan entrenimiento?
— No, para que no salgan.

— ¿Qué hace un árbol de Navidad en un banco?
— Cobrar ramas.

Para los que pasan las Navidades solos

Pasar las Navidades solo no es lo mismo que pasarlas mal. Mucha gente prefiere una Nochebuena tranquila a una cena de doce personas donde la cuarta conversación paralela empieza antes del primer plato. Para esos casos, los chistes sobre la soledad navideña tienen su propia vena:

— ¿Cómo sabe un introvertido que llega la Navidad?
— Porque empieza a calcular cuántas cenas puede rechazar antes de que sea descortesía.

— Este año paso la Nochebuena solo.
— Vaya, lo siento…
— No lo sientas, he preparado el menú que yo quería, veo lo que yo quiero y me acuesto cuando quiero.
— Entonces, ¿cuál es el problema?
— Que no tengo con quien contarlo.

En el artículo de chistes navideños clásicos para toda la familia encontrarás más opciones para animartela cena, vayas solo, en pareja o con veinte parientes alrededor.

El humor de las Navidades acompañado

Estar acompañado en Navidad tiene sus ventajas y sus peculiaridades. Entre ellas, las conversaciones que solo existen en estas fechas, los comentarios de los familiares que no ves en todo el año y esa manera única que tiene cada familia de gestionar los momentos incómodos.

— En mi familia tenemos una tradición: cada Navidad uno de nosotros cuenta algo que le ha pasado ese año.
— Qué bonito…
— Sí, este año le tocó a mí. Tardé cuarenta minutos porque mi familia se ha vuelto muy interesante.

— Mi abuela siempre nos pregunta qué queremos de postre y después trae lo que ella quiere.
— ¿Y eso no te molesta?
— Hace veinte años que pedimos lo mismo para no romper la tradición.

Si buscas más humor sobre los típicos de estas fechas, los chistes sobre los regalos de Papá Noel son otro clásico que nunca falla en la sobremesa navideña.

Preguntas frecuentes sobre los chistes navideños

¿Cuál es el mejor momento para contar chistes navideños?

La sobremesa de Nochebuena o Navidad es el momento clásico. Cuando el menú ya ha pasado y la conversación empieza a aflojarse, un buen chiste rompe el hielo y aligera el ambiente. También funcionan bien como relleno entre plato y plato si la cena se alarga.

¿Son los chistes de Navidad aptos para todas las edades?

La mayoría sí, aunque depende del chiste. Los de doble sentido funcionan entre adultos, pero los de Papá Noel y los animales como el del caracol son perfectos para niños también. Lo importante es leer el ambiente de la mesa antes de elegir el chiste.

¿Por qué la Navidad genera tanto humor?

Porque reúne a personas muy distintas en un espacio reducido con expectativas muy altas durante varios días seguidos. Esa combinación es perfecta para que aparezcan situaciones cómicas. El humor navideño es una válvula de escape que ayuda a disfrutar de lo que de otra manera podría resultar agotador.

¿Cómo contar bien un chiste navideño?

Despacio, sin adelantar el final y con una pequeña pausa antes del remate. Los chistes como el del caracol necesitan que el oyente tenga tiempo de imaginarse la escena. Si cuentas el final demasiado rápido, el chiste pierde la mitad de la gracia.

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