Cada 31 de octubre pasa lo mismo: tienes claro que quieres algo distinto a la bolsa de chuches de siempre, pero no sabes muy bien qué hacer con las manos. Estas piruletas fantasmales resuelven el problema en diez minutos y con materiales que seguramente ya tienes por casa.
Cada vez es más habitual celebrar Halloween en España, aunque no tengamos la costumbre americana de que los niños recorran las casas del barrio pidiendo caramelos. Muchas familias aprovechan la fecha para montar una fiesta de disfraces en casa, y este tipo de detalles hechos a mano son justo lo que le da un toque distinto a la mesa de dulces.
Qué necesitas para hacer las piruletas fantasmales
- Tijeras
- Tela blanca lisa, tipo algodón fino
- Fieltro negro para los ojos
- Pegamento para tela
- Cinta fina de color rojo (o negro, si prefieres un aire más tenebroso)
- Piruletas redondas grandes
Cómo hacerlas paso a paso
Corta un cuadrado de tela blanca lo bastante grande como para envolver toda la piruleta sin que se quede corta por ningún lado, calcula unos 15×15 centímetros si la piruleta es de tamaño normal.
Cubre la piruleta con la tela y colcala justo en el centro del cuadrado, porque si queda descentrada el fantasma sale torcido. Con la cinta roja, atála justo debajo de la bola de caramelo, apretando lo suficiente para que la tela no se resbale y conserve la forma redondeada.
Con un trocito de jabón de patronaje, dibuja en el fieltro negro dos ojitos con forma de lágrima, recórtalos y pégalos en la parte delantera de la tela con el pegamento para tela. Déjalos secar un par de minutos antes de mover la piruleta, para que no se despeguen.
Y con eso ya tienes tu pequeño ejército de fantasmas dulces listo para repartir. Si vas a montar una fiesta, puedes ir un paso más allá y esconder dentro del envoltorio un papelito con una prenda o una prueba que el invitado tenga que superar antes de comerse el caramelo, convirtiendo cada piruleta en parte del juego de la noche.
Trucos para que salgan perfectas
Si la tela blanca es muy fina y se transparenta el color de la piruleta, pon una segunda capa antes de atar la cinta, así el fantasma queda más opaco y con mejor acabado. Para fiestas con muchos invitados, prepara las piruletas con un día de antelación y guárdalas en una caja para que no se aplasten los ojos de fieltro.
Si tienes niños pequeños en casa, dejarles pegar ellos mismos los ojitos es un entretenimiento perfecto para la tarde antes de la fiesta, y encima cada fantasma sale con una cara distinta.
Otras manualidades para completar la fiesta
Si te ha gustado esta idea, también puedes probar con los ojos de chupa chups, una variante distinta con forma de globo ocular en vez de fantasma. Para completar la decoración de la mesa, echa un vistazo a cómo hacer unos vasos pirata o unas manos sangrientas para dejar por la casa. Y si aún te faltan invitaciones, en esta tarjeta de Halloween casera tienes el paso a paso completo.
Preguntas frecuentes sobre las piruletas fantasmales
¿Cuánto tiempo se tarda en hacer cada piruleta?
Un par de minutos por unidad una vez que tienes cortada la tela y los ojos de fieltro preparados de antemano.
¿Puedo usar otro tipo de caramelo en lugar de piruletas?
Sí, funciona con cualquier dulce de forma redonda que tenga un palito o un bulto central para atar la tela.
¿Cuánto tiempo aguantan hechas antes de la fiesta?
Varios días sin problema, ya que solo es tela y fieltro alrededor del caramelo, el envoltorio no afecta a su conservación.
¿Se pueden personalizar los ojos?
Sí, con rotulador textil puedes añadir pupilas o cambiar la forma de los ojos para darle un aire distinto a cada fantasma.









