El olor a jamón dorándose junto al pescado recién frito es de esas cosas que huelen a Nochebuena aunque estés en pleno julio preparando el menú. Las truchas con jamón son una receta de toda la vida, de las que se hacen en veinte minutos y dejan la mesa contenta, sin las horas de horno que piden el cordero o el besugo.
Si este año te toca cocinar y buscas un segundo plato que se salga del marisco de siempre, esta receta viene de perlas: es barata, rápida y funciona igual de bien un 24 de diciembre que un domingo cualquiera del año.
Un plato con raices en el norte de España
Esta combinación de trucha y jamón tiene su origen en Navarra, tierra de ríos con truchas de calidad y de jamón serrano de toda la vida, donde se conoce como «trucha a la navarra». Con los años se extendió al resto de España y se convirtió en un clásico de las cartas de diciembre, sobre todo en las casas donde alguien prefiere el pescado al marisco más caro de estas fechas.
Ingredientes para 4 personas
- 4 truchas limpias y abiertas en libro
- 4 lonchas de jamón ibérico
- Harina para rebozar
- Aceite de oliva virgen extra para freír
- Sal y pimienta al gusto
Para la guarnición de champiñones
- 300 gramos de champiñones
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva
- Perejil fresco picado
- Sal
Cómo preparar las truchas con jamón
- Limpia las truchas y ábrelas por la mitad, salpimentando por dentro y por fuera.
- Coloca una loncha de jamón en el centro de cada trucha, ciérrala y sujetalá con un palillo para que no se abra al freír.
- Reboza cada trucha en harina, sacude el exceso y fríela en abundante aceite bien caliente hasta que quede dorada por los dos lados.
- Retira las truchas y déjalas un par de minutos sobre papel de cocina, para que suelten el aceite sobrante.
- Pica los ajos y sofríelos en una sartén con un chorro de aceite. Añade los champiñones limpios y laminados y deja que se hagan a fuego medio unos minutos.
- Cuando los champiñones estén tiernos, añade el perejil picado y la sal, remueve un par de minutos más y retira del fuego.
- Sirve cada trucha con su ración de champiñones al lado y llévala a la mesa mientras esté caliente.
Trucos para que te salga perfecta
El palillo que sujeta la trucha cerrada es el truco que marca la diferencia entre una trucha que llega entera al plato y una que se abre en la sartén y desparrama el jamón por todo el aceite. No lo saltes, aunque te parezca un paso menor.
El aceite tiene que estar bien caliente antes de meter la primera trucha. Si lo pruebas con un trocito de pan y burbujea nada más tocarlo, está listo. Un aceite templado hace que el rebozado absorba grasa en vez de sellarse, y la trucha sale pesada en vez de crujiente.
Pide en la pescadería que te limpien y abran las truchas en libro, quitando la espina central. Te ahorras un trabajo incómodo en casa y el resultado queda igual de bien.
Variaciones que también funcionan
Si prefieres una versión más ligera, puedes hacer las truchas al horno en vez de fritas: quince minutos a 200 grados con un chorro de aceite por encima son suficientes. Pierden algo de crujiente pero ganan en digestión, que después de varios días de comidas copiosas se agradece.
Otra opción es cambiar los champiñones por espárragos verdes salteados o por unas patatas panadera, sobre todo si en casa hay algún comensal al que no le entusiasman las setas.
Con qué acompañar el plato
Un vino blanco joven y con acidez, tipo verdejo o albariño, casa muy bien con el punto graso del jamón frito y refresca el paladar entre bocado y bocado. Si en casa preferís tinto, uno ligero y afrutado tampoco desentona, aunque el blanco suele ser la opción más natural con pescado.
Para completar el menú sin complicarte, unas patatas panadera o una ensalada verde sencilla bastan como acompañamiento adicional, sobre todo si la cena tiene varios platos y no quieres que este quede demasiado pesado.
Si te gusta el pescado en la mesa navideña, prueba también el pastel de pescado navideño, un entrante que se sirve frío y da mucho juego para picar antes del plato principal. Puedes completar el menú con una espuma de piñón que acompaña de maravilla tanto carnes como pescados, y si buscas más ideas rápidas para la cena, aquí tienes 4 recetas de pescado sencillas para Nochebuena.
Preguntas frecuentes sobre las truchas con jamón
¿Puedo usar otro pescado en vez de trucha?
Sí, funciona bien con lenguado o con filetes gruesos de merluza, aunque el sabor cambia un poco porque la trucha tiene más carácter.
¿Se puede preparar con antelación?
Puedes rellenar y rebozar las truchas unas horas antes y dejarlas tapadas en la nevera, pero fríelas justo antes de servir para que no pierdan el punto crujiente.
¿Cómo se conservan las sobras?
Aguantan un día en la nevera dentro de un recipiente cerrado. Para recalentarlas, mejor en la sartén o en el horno unos minutos, porque el microondas las deja blandas y pierden el rebozado.
¿Puedo sustituir el jamón ibérico por otro tipo?
Con jamón serrano normal o incluso con bacon queda bien, aunque el ibérico le da un punto de sabor que compensa el gasto en una comida especial como la de Navidad.
¿Qué guarnición combina mejor si no me gustan los champiñones?
Unas patatas panadera o unos pimientos asados funcionan igual de bien y mantienen el plato ligero para una cena de varios platos.









