A primeros de diciembre, Ámsterdam amanece con los canales medio helados y las pastelerías empolvadas de azúcar. En ese escenario de postal, miles de niños holandeses dejan un zapato junto a la chimenea con una zanahoria dentro y esperan, con los ojos abiertos como platos, la visita nocturna de un anciano de barba blanca que no llega del Polo Norte, sino de España. Ese personaje es Sinterklaas, y su fiesta es, probablemente, la celebración infantil más querida del centro de Europa.
Aunque comparte ropa roja, mitra y barba con Papá Noel, Sinterklaas tiene personalidad propia. Llega en barco, monta un caballo blanco llamado Amerigo, reparte los regalos en la noche del 5 de diciembre y lleva un libro enorme donde ha ido apuntando, semana a semana, el comportamiento de cada niño. La fiesta no es un apéndice de la Navidad holandesa: para muchas familias, es la Navidad.
Quién es Sinterklaas y de dónde viene la leyenda
Sinterklaas es la versión neerlandesa de San Nicolás de Bari, obispo del siglo IV conocido por su generosidad con los niños pobres. La figura viajó por Europa durante la Edad Media y arraigó con especial fuerza en los Países Bajos y Bélgica, donde todavía hoy es el patrón de los niños. Su fiesta se celebra el 5 de diciembre en Holanda y el 6 de diciembre en Bélgica, fechas que coinciden con el santoral católico de San Nicolás.
Lo curioso es que, en la tradición popular neerlandesa, Sinterklaas no vive en Laponia ni en el Polo Norte. Vive en España. La razón hay que buscarla en los siglos XVI y XVII, cuando los Países Bajos formaban parte del imperio hispánico y muchos productos de lujo (naranjas, especias, mazapán) llegaban desde puertos españoles. La imaginación popular unió esas mercancías con la figura del santo generoso y, así, Sinterklaas se convirtió en un señor que reside en Madrid durante el año y zarpa hacia el norte al llegar noviembre.

La llegada en barco de vapor: el pistoletazo de salida
La temporada de Sinterklaas arranca a mediados de noviembre con un acontecimiento que reúne a miles de familias en los muelles: la intocht, la llegada oficial del santo a un puerto holandés a bordo de un vapor llamado Pakjesboot 12. Cada año, una ciudad distinta tiene el honor de recibirlo, y la escena se retransmite en directo por televisión desde 1952. Los niños agitan banderas, cantan canciones dedicadas al santo y siguen el desfile hasta el ayuntamiento, donde el alcalde entrega las llaves simbólicas de la ciudad a Sinterklaas.
A partir de ese momento, y durante unas tres semanas, Sinterklaas recorre el país montado en Amerigo, su caballo blanco, y visita colegios, hospitales y centros comerciales. El ambiente recuerda un poco al del encendido de las grandes luminarias europeas, un fenómeno que también vive su momento álgido cada mes de diciembre y que puedes ver, por ejemplo, en nuestro artículo sobre el árbol de Navidad más grande de Europa. La diferencia es que aquí el protagonismo no es de las luces, sino del santo.
La noche del 5 de diciembre: zapatos, chimenea y regalos
La gran noche es la víspera de San Nicolás, que en neerlandés se llama Pakjesavond, literalmente «la noche de los paquetes». Los niños colocan un zapato junto a la chimenea (o, en las casas sin chimenea, junto al radiador) y dentro meten una zanahoria o un puñado de heno para Amerigo, el caballo blanco. También dejan un dibujo o una carta con su lista de deseos y, a veces, un villancico escrito a mano.
El ritual de los zapatos y el paje que baja por la chimenea
Mientras los niños duermen, el ayudante de Sinterklaas (del que hablamos en la siguiente sección) se encarga de subir a los tejados, colarse por la chimenea y dejar los paquetes dentro o alrededor de los zapatos. Al día siguiente, la casa huele a pepernoten recién horneadas y la mesa del desayuno está cubierta de regalos pequeños envueltos con esmero. Muchas familias acompañan los paquetes de un poema rimado que bromea sobre el carácter o las manías del niño, una costumbre que suaviza el momento y añade una pizca de humor doméstico.
El libro del comportamiento: premio, consuelo o advertencia
Sinterklaas carga durante el año un libro grueso encuadernado en cuero rojo donde, según cuenta la tradición, apunta el comportamiento de cada niño del reino. Los que se han portado bien reciben juguetes, chocolate en forma de letra (la inicial de su nombre) y mazapán. Los que se han portado regular se llevan un saquito de kruidnoten y alguna advertencia en rima. La antigua amenaza de meter a los más traviesos en el saco para llevarlos a España ha quedado en desuso, y hoy se considera una broma cariñosa más que una advertencia real.
Zwarte Piet: el paje, la polémica y el debate actual
El ayudante de Sinterklaas se llama Zwarte Piet, que se traduce como «Pedro el Negro». Viste con ropas renacentistas inspiradas en la moda española del siglo XVI (jubón colorido, gola, boina con pluma) y es quien baja por las chimeneas a repartir los paquetes. En las últimas décadas, la figura ha sido objeto de un intenso debate social en los Países Bajos y Bélgica: buena parte de la sociedad considera que pintar la cara de negro y caracterizar al personaje con rasgos exagerados es un estereotipo racial heredado que no encaja en una sociedad contemporánea.

La respuesta más aceptada en los últimos años ha sido sustituir el maquillaje negro por manchas de hollín (Roetveegpiet), explicando que el paje está tiznado porque acaba de bajar por la chimenea. Cadenas públicas como la NTR adoptaron ese cambio hace tiempo y muchos municipios siguieron el ejemplo. Lo cierto es que la discusión sigue viva y cada año los desfiles incluyen versiones del personaje que buscan equilibrar el respeto a la tradición con las sensibilidades actuales.
Sinterklaas y Papá Noel: dos santos con el mismo origen
Conviene recordar que Sinterklaas y Papá Noel comparten raíz. El Santa Claus estadounidense nació como adaptación del santo holandés cuando miles de inmigrantes neerlandeses llevaron su tradición a Nueva York (entonces Nueva Ámsterdam) en el siglo XVII. El poema A Visit from St. Nicholas, publicado en 1823, fijó la imagen del anciano rechoncho con trineo y renos, y en el siglo XX la publicidad de Coca-Cola terminó de popularizar el traje rojo y blanco que hoy asociamos con Papá Noel.
Las diferencias saltan a la vista cuando se ponen uno al lado del otro. Sinterklaas es delgado, serio, viste capa roja de obispo y sujeta un báculo dorado. Papá Noel es corpulento, sonriente y va con gorro de pompón. Uno llega en barco desde España; el otro, en trineo desde el Polo Norte. Uno reparte los regalos el 5 de diciembre; el otro, la madrugada del 25. Si te atrae cómo cada país reinterpreta la Navidad a su manera, merece la pena asomarse al origen del belén, otra tradición que ha viajado por Europa durante siglos cambiando de piel.
Sinterklaas 2026: calendario y actos destacados
En Navidad 2026, la intocht nacional se celebrará, como cada año, a mediados de noviembre en la ciudad que la televisión pública haya designado como anfitriona. A partir de ahí, la agenda se dispara: desfiles locales en cada municipio, visitas a colegios, encendido de luces en ciudades como Ámsterdam, Utrecht o Amberes, y un despliegue de repostería tradicional en panaderías y supermercados. Los speculaas con forma de obispo, los pepernoten, las letras de chocolate y las taaitaai son los imprescindibles de esta temporada.
Si viajas a los Países Bajos o a Bélgica en estas fechas, vale la pena planificar la escapada para coincidir con algún desfile local. Las ciudades pequeñas suelen ofrecer una celebración más íntima y accesible que la gran intocht televisada. Y, para completar el plan, nada como combinar la visita con alguna de las grandes estampas navideñas del mundo, como la que protagoniza cada diciembre el árbol del Rockefeller Center, que descubrió Nueva York a la cultura neerlandesa hace casi cuatro siglos.
Una tradición viva que se transforma sin perder su esencia
Sinterklaas es uno de esos ejemplos raros de fiesta que ha sabido mantenerse viva cuatro siglos sin necesidad de reinventarse cada temporada. Cambia el aspecto del paje, cambian los regalos dentro del zapato, cambia incluso el televisor desde el que los niños siguen la intocht, pero el esqueleto de la celebración (un anciano generoso que llega desde España, un caballo blanco, un zapato junto a la chimenea, una zanahoria para Amerigo) sigue intacto. En una época en la que las fiestas se miden por ventas o viralidad, esa continuidad tiene un valor enorme, y explica por qué cada 5 de diciembre medio país neerlandés se despierta con la certeza de que la Navidad, en realidad, ya ha empezado.
Preguntas frecuentes sobre Sinterklaas
¿Cuándo se celebra Sinterklaas en 2026?
La gran noche de los regalos, la Pakjesavond, es el 5 de diciembre de 2026 en los Países Bajos. En Bélgica, la celebración se traslada al 6 de diciembre, coincidiendo con el día litúrgico de San Nicolás. La temporada festiva arranca a mediados de noviembre con la llegada oficial en barco.
¿Por qué se dice que Sinterklaas viene de España?
La tradición se consolidó cuando los Países Bajos estaban bajo dominio español y muchos productos festivos (naranjas, mazapán, especias) llegaban desde puertos peninsulares. La cultura popular asoció esas mercancías con el santo generoso y situó su residencia en España, normalmente en Madrid.
¿Qué diferencias hay entre Sinterklaas y Papá Noel?
Sinterklaas es delgado, viste capa y mitra de obispo, sujeta un báculo y llega en barco desde España el 5 de diciembre. Papá Noel es corpulento, viste traje rojo con gorro, conduce un trineo de renos y reparte regalos la noche del 24 al 25 de diciembre desde el Polo Norte. Los dos descienden del mismo personaje histórico: San Nicolás de Bari.
¿Qué dulces son típicos de Sinterklaas?
Los más populares son los pepernoten y kruidnoten (galletitas especiadas), los speculaas (con forma de obispo o molinos), las letras de chocolate correspondientes a la inicial del niño, el marsepein (mazapán) y los bizcochos taaitaai con forma de Sinterklaas.
¿Qué es Zwarte Piet y por qué genera polémica?
Zwarte Piet es el paje que ayuda a Sinterklaas a bajar por las chimeneas y repartir los regalos. El personaje ha sido criticado por su caracterización con la cara pintada de negro, considerada un estereotipo racial. La solución adoptada por buena parte de los medios y municipios ha sido sustituir el maquillaje por manchas de hollín (Roetveegpiet), como si el paje estuviera tiznado de bajar por la chimenea.
¿Se celebra Sinterklaas fuera de los Países Bajos y Bélgica?
Sí. La fiesta se celebra también en Surinam, Curazao y otras antiguas colonias neerlandesas del Caribe, donde ha adoptado elementos locales. En Alemania y el norte de Francia hay celebraciones emparentadas en torno a San Nicolás, aunque con rituales distintos. La versión más internacional de la figura, eso sí, es su nieto americano: Santa Claus.









