La tarta de nata y fresa lleva décadas apareciendo en las mesas de Navidad y no parece que vaya a desaparecer pronto. Es de esas recetas que se hacen de memoria después de la segunda vez: pocos ingredientes, ningún horno, y un resultado que siempre sienta bien después de una cena larga. Si eres de los que prefieren los postres fríos y ligeros en estas fechas, esta es tu receta.
Ingredientes para 8 raciones
- 2 yogures de fresa
- 1 sobre de gelatina de fresa (85 g)
- 300 ml de nata líquida para montar (35% grasa)
- 80 g de azúcar
- 1 base de bizcocho redonda (de unos 22 cm)
- Mermelada de fresa al gusto (para el almíbar y la cobertura)
- Agua para disolver la gelatina y hacer el almíbar
Preparación paso a paso
1. Monta la nata
Empieza con la nata bien fría, directamente del frigorífico. Con unas varillas eléctricas, móntala hasta que forme picos suaves, sin pasarte: tiene que tener cuerpo pero sin quedarse rígida porque luego mezclarás otros ingredientes. Réservala en la nevera mientras preparas el resto.
2. Prepara la gelatina
Calienta un vaso de agua (unos 200 ml) en un cazo pequeño a fuego medio. Cuando esté caliente, añade el sobre de gelatina de fresa y remueve bien con una cuchara hasta que se disuelva por completo, sin dejar grumos. Retíralo del fuego y deja que se temple un poco, unos 5 minutos, antes de mezclar con el resto.
3. Mezcla los ingredientes
En un bol grande pon los dos yogures de fresa y el azúcar. Mézclalos bien. Añade la gelatina templada y remueve. Por último incorpora la nata montada con movimientos suaves y envolventes para que no se baje. El resultado tiene que quedar una crema suave y de color rosa uniforme.
4. Monta la tarta
Pon la base de bizcocho en el fondo de un molde desmontable. Prepara un almíbar rápido calentando en el microondas dos cucharadas de mermelada de fresa con dos de agua hasta que se mezcle bien. Baña la base con este almíbar para que quede húmeda. Vierte encima la crema de nata y yogur y alisa la superficie con una espátula.
5. Enfría y decora
Mete el molde en el frigorífico al menos 3 horas, aunque si la preparas la noche anterior queda perfecta y te ahorras prisas el día de la cena. Cuando la crema haya cuajado bien, extiende mermelada de fresa por encima a tu gusto. Si quieres que quede más vistosa, calienta ligeramente la mermelada para que fluya mejor y se asiente uniforme.
Trucos y variaciones
Esta receta aguanta bien dos días en la nevera con el molde cubierto con film. Si la preparas con antelación, guarda la cobertura de mermelada para el último momento.
Para una versión más ligera puedes sustituir la nata por nata para montar de bajo contenido en grasa, aunque el resultado final es algo más líquido. Si quieres más sabor a fresa, añade fresas frescas troceadas en la capa de crema antes de meter en la nevera.
También puedes cambiar la gelatina y la mermelada a frambuesa o a mora para una versión con sabor diferente, que queda igualmente bien. Si te gustan los postres navideños sencillos, otra opción rica es el batido de turrón cremoso, que se prepara en minutos con los restos del turrón que siempre sobran.
Para una cena completa, combina esta tarta fría con un plato principal como una salsa de champiñones y mostaza Dijon que da el toque final a cualquier carne navideña.
Preguntas sobre la tarta de nata y fresa
¿Puedo usar nata vegetal en lugar de nata animal?
Sí, la nata vegetal de soja o de avena monta bastante bien y se puede usar como sustituto. El sabor cambia un poco pero el resultado final es muy similar en textura.
¿Cuánto tiempo aguanta la tarta en la nevera?
La tarta aguanta bien hasta 3 días en la nevera, cubierta con film transparente o en un recipiente con tapa. Pasado ese tiempo la base de bizcocho empieza a ablandarse demasiado.
¿Puedo congelar esta tarta?
No es la opción más recomendable. La gelatina puede perder textura al descongelar y la nata tiende a separarse. Es mucho mejor prepararla con 24-48 horas de antelación y guardarla en la nevera hasta el momento de servir.
¿Puedo hacerla sin la base de bizcocho?
Sí. Puedes usar galletas tipo digestive trituradas y mezcladas con mantequilla derretida como base, que es más crócante. También puedes prescindir de la base y hacer directamente un vasito de mousse de nata y fresa, que se sirve directamente en copa.









