Para los coptos egipcios, las Navidades no son épocas de consumo como le sucede a la gran parte de la humanidad. Para ellos estas fiestas siguen teniendo un caracter religioso de ayunos, misas y obras de caridad.

La Navidad para ellos llega la noche del 6 de enero, después de una cuaresma de 43 días, en la que las personas sólo pueden comer verduras y pescado, y no pueden incluir en su dieta ningún alimento procedente de los animales como pueden ser la carne, el huevo o la leche.

Tras la misa del gallo que celebran esa noche, todos los familiares se reunen para romper el ayuno y es ahí donde si que pueden comer carne. Para ellos esta cena es muy especial, ya que todos los platos que habrá en la mesa, son preparados durante los días de la Cuaresma.

Un plato que nunca falta en una cena de Nochebuena egipcia es la Tarbeia, que es una sopa de arroz que sirve para despedir a la cuaresma y preparar el cuerpo para la carne.

La estrella de la Navidad para ellos es el cordero, pero para la primera cena navideña los cristianos se satisfacen con carne de vaca y riñones de vacuno, ya que son mas ligera que el cordero, y son mas aptas para después del ayuno de carne durante la cuaresma.

La celebraciones se suelen alargar hasta largas horas de la mañana, y ellas nunca falta el alcohol, aunque ultimamente está mal visto su consumo por aquel país.

Es costumbre que comiencen el día de Navida con una visita a sus vecinos musulmanes para compartir con ellos el llamado kahk, que son pastas de mantequilla y azúcar glaseada, típicas del mes musulmán del Ramadán.

Antes de la cena, pasan por la iglesia durante un rato para asistir a la misa del gallo, y quien no puede ir, la sigue por la televisión. Luego se sientan en la mesa y siempre estrenan ropa para este día.

Los regalos que en occidente se dan para Papá Noel o los Reyes, en Egipto se ofrece en Nochebuena o el día de Navidad. Los regalos tienen mucho significado, sobre todo para los pobres que esperan recibir ropa nueva de los ricos.