Pimientos del piquillo rellenos de morcilla gratinados con bechamel

Pimientos del piquillo rellenos de morcilla gratinados con bechamel dorada

Los pimientos del piquillo rellenos de morcilla son uno de esos entrantes navideños que desaparecen del plato antes de que te de tiempo a sentarte. El contraste entre la dulzura suave del piquillo, el sabor intenso y especiado de la morcilla y la cremosidad de la bechamel gratinada por encima es adictivo. Se preparan en menos de una hora, se pueden dejar listos la víspera y solo necesitan un golpe de grill antes de servir. Son el aperitivo perfecto para la cena de Nochebuena 2026: lucen espectaculares, saben increíble y dejan al cocinero libre para dedicarse al plato principal sin agobios.

Ingredientes de los pimientos rellenos de morcilla

Para seis personas como entrante necesitarás 12 pimientos del piquillo en conserva (bien escurridos), 400 g de morcilla de cebolla (o picante, si te gusta el toque), 1 cebolla mediana picada fina, 1 pimiento verde picado en dados pequeños, 2 dientes de ajo picados, 2 tomates maduros pelados y troceados, 1 cucharadita de azúcar, aceite de oliva virgen extra, sal y perejil fresco. Para la bechamel: 40 g de mantequilla, 2 cucharadas de harina, 400 ml de leche, sal, pimienta blanca y nuez moscada.

La morcilla de cebolla es la opción clásica porque su textura se deshace fácilmente y se integra bien con las verduras. Si prefieres un toque picante, la morcilla picante de León o la de Burgos añaden un carácter que combina de maravilla con el dulzor del piquillo. Los pimientos del piquillo en conserva de buena calidad son fundamentales: deben ser carnosos, enteros y sin roturas para que el relleno no se salga.

Preparación paso a paso

Paso 1: Preparar el sofrito base

Calienta un chorro generoso de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio. Añade la cebolla picada, el pimiento verde y los ajos. Sofríe removiendo durante seis o siete minutos hasta que la cebolla esté transparente y el pimiento tierno. Incorpora el tomate troceado, la cucharadita de azúcar y una pizca de sal. El azúcar contrarresta la acidez del tomate y potencia el dulzor natural del sofrito. Cocina diez minutos más a fuego suave hasta que el tomate se deshaga y el sofrito tenga un aspecto concentrado y brillante.

Paso 2: Añadir la morcilla

Retira la piel de la morcilla y desmenuzala directamente sobre el sofrito. Remueve a fuego medio durante cinco minutos para que la morcilla se integre con las verduras y suelte su grasa, que impregnará todo el relleno de sabor. Añade dos cucharadas de bechamel (del medio litro que prepararás en el paso siguiente) para dar cohesión a la mezcla. El resultado debe ser un relleno húmedo pero consistente, que se pueda meter dentro de los pimientos sin que gotee.

Sofrito con cebolla, pimiento y morcilla desmenuzada para rellenar los piquillos
Pimientos del piquillo rellenos de morcilla gratinados con bechamel 4

Paso 3: Rellenar los pimientos

Escurre bien los pimientos del piquillo y relénalos con cuidado usando una cucharilla, sin forzar para no romperlos. Colócalos en una fuente de horno engrasada con un poco de mantequilla, alineándolos bien. Prepara la bechamel: derrite la mantequilla, añade la harina, remueve un minuto y ve añadiendo la leche poco a poco sin dejar de remover hasta obtener una salsa espesa. Sazona con sal, pimienta blanca y nuez moscada. Vierte la bechamel por encima de los pimientos cubriéndolos uniformemente.

Paso 4: Gratinar y servir

Precalienta el grill del horno a máxima potencia. Mete la fuente de pimientos y gratína durante ocho a diez minutos, hasta que la bechamel forme una costra dorada y burbujeante por encima. Vigila constantemente porque el paso de dorado a quemado es cuestión de segundos. Saca del horno, espolvorea perejil fresco picado por encima y sirve inmediatamente en platos individuales con la salsa.

Pimientos del piquillo rellenos de morcilla alineados en fuente antes de gratinar
Pimientos del piquillo rellenos de morcilla gratinados con bechamel 5

Variaciones y trucos

Si quieres una versión todavía más navideña, añade unas piñones tostados al relleno o sustituye parte de la morcilla por queso de cabra desmenuzado. La combinación de morcilla con queso de cabra dentro del piquillo es brutal. Otra variación que funciona muy bien es añadir unas manzanas confitadas en dados pequeños: el dulzor de la manzana con el especiado de la morcilla crea un contraste irresistible.

Lo cierto es que estos pimientos son ideales para preparar con antelación. Puedes rellenarlos y cubrirlos con bechamel la víspera, guardar la fuente en la nevera tapada con film, y gratinar justo antes de servir. Así llegas a la cena de Nochebuena con el entrante resuelto y sin estrés. Si buscas más ideas para el menú navideño, un pavo asado con manzanas como plato principal y un roscón de Reyes casero como postre completan una cena redonda. Y para picar antes de sentarse, el arroz con pasas funciona de maravilla como guarnición.

Pimientos rellenos de morcilla gratinados servidos en platos individuales
Pimientos del piquillo rellenos de morcilla gratinados con bechamel 6

Preguntas frecuentes

¿Se pueden preparar la víspera?

Sí. Rellena los pimientos y cúbrelos con bechamel. Guarda en la nevera tapados con film. Gratína justo antes de servir añadiendo unos minutos extra al tiempo de horno.

¿Qué morcilla es mejor para esta receta?

La morcilla de cebolla es la clásica. La picante de León o la de Burgos añaden más carácter. Evita morcillas con demasiado arroz porque la textura queda pastosa.

¿Puedo usar pimientos frescos en vez de conserva?

Sí, pero tendrás que asarlos primero hasta que la piel se desprenda, pelarlos y desvenarlos. Los de conserva ahorran mucho tiempo y el resultado es prácticamente igual.

¿Se pueden congelar?

Sí, sin gratinar. Congela la fuente con los pimientos rellenos y la bechamel. Descongela en nevera la noche anterior y gratina directamente en el horno.

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