«Ro-po-pon-pom». Basta escuchar ese estribillo para que cualquiera en España sepa exactamente qué villancico está sonando. Lo curioso es que, según la grabación o el cancionero donde lo busques, puede aparecer bajo dos títulos distintos: «El Tamborilero» o «El Camino». Se trata de la misma canción, pero la versión que popularizó Raphael en España se quedó grabada en la memoria de varias generaciones bajo este segundo nombre.
Por qué un mismo villancico tiene dos títulos
No es raro que un villancico tan versionado acabe con varios nombres circulando a la vez. En este caso, algunas ediciones y discos tomaron como título el primer verso de la letra, «el camino que lleva a Belén», mientras que la mayoría de cancioneros y emisoras lo conocen por su nombre más extendido, «El Tamborilero». Si buscas la letra completa junto con el origen detallado de la canción, tenemos un artículo dedicado a El Tamborilero con todo el detalle.
La versión de Raphael que marcó época
Raphael grabó su interpretación de este villancico hace ya décadas, y desde entonces su voz quedó asociada a la canción en la radio y televisión españolas casi tanto como la del propio tamborilero de la letra. Su forma de cantarlo, más susurrada al principio y creciendo hacia el final, marcó el tono con el que después se han grabado muchas otras versiones en español. Es habitual que cada Nochebuena vuelva a sonar en la radio como parte fija del repertorio navideño, junto a otros clásicos como Feliz Navidad de José Feliciano.
El origen real: un tambor que no es español
Aunque suene a villancico de toda la vida en castellano, la melodía nació en Estados Unidos como «The Little Drummer Boy», compuesta por Katherine K. Davis a mediados del siglo XX. La adaptación española tradujo la idea central, un niño pastor que no tiene más regalo que ofrecer al recién nacido que el ritmo de su tambor, y la convirtió en una de las historias navideñas más repetidas en los cancioneros escolares y en las misas de gallo de toda España.
Letra completa de esta versión
El camino que lleva a Belén,
baja hasta el valle que la nieve cubrió.
Los pastorcillos quieren ver a su Rey,
le traen regalos en su humilde zurrón.
Ro-po-pon-pom, ro-po-pon-pon.
Yo quisiera poner a sus pies,
algún presente que sea bueno Señor,
pero no tengo dinero para comprar,
sólo poseo este viejo tambor.
Ro-po-pon-pom, ro-po-pon-pom.
Si alguna vez yo te fallara Señor,
no iría al cielo ni contigo ni con Dios.
Ro-po-pon-pom, ro-po-pon-pom.
Otras versiones que conviene conocer
Además de Raphael, otros artistas españoles e hispanoamericanos han grabado su propia lectura del tema a lo largo de los años, cada uno aportando su matiz vocal, aunque ninguna ha desbancado a la de Raphael como referencia en España. Si te interesa el recorrido completo de este tipo de canciones a lo largo de los siglos, puedes leer esta historia del villancico en España.
Preguntas frecuentes sobre esta versión del villancico
¿El Camino y El Tamborilero son la misma canción?
Sí, es la misma melodía y la misma letra. La diferencia está solo en el título con el que se editó en algunos discos y cancioneros, que tomó el primer verso como nombre.
¿Por qué se asocia tanto esta canción a Raphael?
Porque su grabación se convirtió en la versión de referencia en la radio y televisión españolas, hasta el punto de que muchas personas la identifican directamente con su voz.
¿De dónde viene originalmente esta melodía?
Viene de «The Little Drummer Boy», una canción estadounidense compuesta por Katherine K. Davis, adaptada después al español con esta letra sobre el pequeño tamborilero que va a Belén.
¿Qué significa el estribillo «ro-po-pon-pom»?
Imita el sonido del tambor que toca el protagonista de la canción, un recurso muy habitual en villancicos para representar instrumentos con la propia voz.









