Una botella grande, copas a juego y un estuche que ya de por sí parece un regalo antes de abrirlo: el champán sigue siendo uno de esos regalos de Navidad que nunca decepcionan, sobre todo cuando viene en un pack pensado para compartir. Hace unos años, Moët & Chandon llevó esa idea al extremo con una edición tan limitada que apenas dio tiempo a conseguirla.
La curiosidad: el pack Celebration de Moët & Chandon de 2009
En noviembre de 2009, Moët & Chandon lanzó Celebration, un pack de edición limitada a solo 500 unidades. Incluía una botella Magnum de Moët Imperial, pensada para compartir entre ocho personas, ocho copas a juego y ocho marcadores dorados con cristales de Swarovski para no confundir la copa de cada invitado, todo presentado en un estuche elegante listo para regalar. Al ser una tirada tan corta, se agotó enseguida y hoy solo se podría encontrar, si acaso, en el mercado de coleccionismo.
No fue el único producto de lujo pensado en exclusiva para esa época del año. Ese mismo espíritu de edición limitada navideña se repitió con la colección navideña de Bling H2O, otra rareza de la época que también apostaba por el envase de lujo como parte del regalo.
Cómo elegir un buen champán o cava para regalar
No hace falta un pack de edición limitada para acertar. Con fijarse en un par de detalles ya se nota la diferencia entre un regalo cualquiera y uno que se recuerda.
- Formato de la botella: un Magnum, el doble que una botella normal, tiene un efecto visual y de generosidad que una botella estándar no consigue, ideal si el regalo es para compartir en una cena grande.
- Brut, brut nature o semiseco: el brut es el más versátil y el que casi todo el mundo acepta bien; el semiseco encaja mejor con postres dulces y el brut nature con quien prefiere sabores más secos.
- Champán o cava: el champán solo puede llamarse así si viene de la región francesa de Champagne, con un precio acorde; el cava español ofrece calidades muy altas a un precio bastante más asequible.
- Presentación: un estuche rígido o una caja de madera suman puntos aunque el contenido sea el mismo, porque el envoltorio también forma parte del regalo.
Ideas de packs y cómo presentarlo
Acompañar la botella con un par de copas de calidad, aunque no sean de cristal con Swarovski, convierte cualquier champán en un regalo completo que no necesita nada más debajo del árbol. Otra opción sencilla es sumar un pequeño dosificador de burbujas o un tapón hermético para que la botella aguante abierta un par de días más, algo que se agradece si la Nochevieja se alarga hasta bien entrada la madrugada.
Si el champán va a ser el protagonista del brindis de fin de año, en lo que no puede faltar para despedir el año repasamos toda la lista de imprescindibles de esa noche, desde las uvas hasta la ropa interior de la suerte. Y si el destinatario del regalo prefiere algo que no sea bebida, el repaso de perfumes para regalar estas Navidades tiene alternativas igual de elegantes para la misma ocasión.
Preguntas frecuentes
¿Se puede conseguir todavía el pack Celebration de Moët & Chandon?
Fue una edición limitada de solo 500 unidades lanzada en 2009 y se agotó poco después de salir a la venta. Hoy solo aparecería, si acaso, entre coleccionistas.
¿Qué diferencia hay entre una botella normal y un Magnum?
El Magnum equivale a dos botellas normales, 1,5 litros frente a 75 cl, y suele salir a cuenta cuando el champán se va a compartir entre varios invitados.
¿Es mejor regalar champán o cava?
Depende del presupuesto y del gusto de quien lo recibe. El champán, al venir de la región francesa de Champagne, tiene un precio más alto; el cava español iguala la calidad en muchas gamas altas por bastante menos dinero.
¿Cuánto dura abierta una botella de champán?
Con un tapón hermético de vacío, entre dos y tres días en la nevera sin perder apenas burbuja. Sin tapón específico, lo suyo es consumirla el mismo día.









